Pequeño Gran Hombre
Thomas Berger
Y con ésta, Flanagan, tengo leído el podio de las mejores novelas del Oeste. Todo empieza cuando el lechuguino Ralph Fielding Snell da por casualidad con Jack Crabb, un fósil de ciento once años de edad que asegura haber estado en Little Big Horn con Custer. A lo largo de cinco meses del año 1953, Fielding graba las memorias de Crabb y, diez años más tarde, las convierte en el libro que estamos leyendo.
La verdad es que ha sido una decepción. Lo único que me ha gustado es que el protagonista, siempre por azar, va pasando de la vida con los blancos a la vida con los indios y viceversa, con lo que presenta a los dos grupos como formas diferentes de concebir la existencia, sin hacerlas excluyentes. Pero en conjunto, el tono a lo Mark Twain, en el que todo parece un chiste, hace la novela algo repetitiva y el desfile de personajes invitados y lo poco hilvanado de los sucesos la convierten en una especie de Forrest Gump del Oeste durante los años de la expansión.
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