El pistolero / Llegaron a Cordura
Glendon Swarthout
Dos novelas del mismo autor. Las dos con adaptación cinematográfica, bien escritas, bien documentadas, con buena ambientación y hermosas metáforas sobre los amaneceres y la orografía. Sin embargo, el resultado es dispar.
En "Llegaron a Cordura" el MacGuffin es el cometido del oficial Thorn, encargado de observar si se producen acciones heróicas durante las batallas, registrarlas y acompañar a los hombres que las protagonizan a la población de Cordura para que allí se determine si son merecedores de la Medalla al Valor del Congreso. Pero la historia real es la del propio Thorn y la mancha que le persigue desde sus inicios en el ejército. Para contarla, Swarthout utiliza el viaje de esos hombres desde el lugar de la batalla hasta Cordura. Las tres piezas no encajan bien y el resultado es disperso aunque tiene momentos interesantes.
En "El pistolero" la historia es mucho más concentrada. Asistimos a las últimas semanas de vida del mítico John Bernard Books, enfermo de cáncer, que, aparte del valor, reúne muy pocas de las cualidades que consideramos positivas en un ser humano. Lo mismo puede decirse de muchos de los personajes que acuden a Books buscando algo de la gloria del asesino enfermo. Seca. Dura. Formidable.