Zendegi
Greg Egan
Un Egan poco habitual, alejado de la CF "dura" en la que ha desarrollado casi toda su obra.
Aquí tenemos a un periodista australiano destinado en Teherán, donde una revuelta anti ayatolás conduce al país al camino de la democracia. Por otro lado, la exiliada iraní Nasim trabaja desde Estados Unidos en el proyecto PCH (Proyecto Conectoma Humano), cuyo objetivo es almacenar el contenido del cerebro humano de manera que la personalidad quede preservada.
Después de esa especie de introducción, que es un tercio de la novela, Egan salta quince años en el futuro hasta 2027 y nos presenta a los dos protagonistas establecidos en un Irán democrático. Una enfermedad hace que nuestro periodista contacte con la científica para plantearle la posibilidad almacenar su cerebro y así permitir que su hijo pequeño, cuando crezca, pueda conocer a su padre.
El núcleo del argumento son las consideraciones éticas y tecnológicas en torno a esa posibilidad. Está muy bien construida pero es algo descafeinada. La creación de personajes nunca ha sido el fuerte de Egan.