jueves, 13 de julio de 2017

¿Por qué Europa conquistó el mundo?

¿Por qué Europa conquistó el mundo?
Philip T. Hoffman

Un breve ensayo que trata de cuantificar, basándose en modelos económicos, los motivos que condujeron a la dominación europea sobre el resto de pueblos y tierras. El modelo desarrollado para ello es el que los autores denominan “modelo de competición”, que describe y mide las cuatro condiciones necesarias para que una entidad política prevalezca sobre sus contrincantes:
  • Existencia de guerras frecuentes.
  • Gasto militar masivo.
  • Uso preferente de la tecnología de la pólvora en vez de otras más antiguas.
  • Pocos obstáculos a la hora de adoptar innovaciones militares, incluidas las de los oponentes.

La presencia de esas condiciones, unidas a un bajo coste político a la hora de movilizar recursos para la guerra garantizan, según el autor, el triunfo militar sobre los adversarios. El libro desarrolla con ejemplos y ecuaciones los argumentos que justifican esa aseveración.

Tema interesante pero tratamiento árido. Además el profesor Hoffman no está tocado por la musa de la prosa.

domingo, 9 de julio de 2017

Orbe, Cetro, Trono

Orbe, Cetro, Trono
Ian C. Esslemont

Con esto se terminó todo lo traducido hasta ahora del universo Malaz. Cuarta entrega de la serie paralela que lleva Esslemont, que engarza completamente con el octavo de la saga principal. Después de todo lo leído tengo la sensación de que Erikson ha perdido el pulso y en cada libro de su serie tiene demasiados altibajos; todo lo contrario de Esslemont, que logra una planificación milimétrica de los acontecimientos, acumulando tensión y logrando un clímax brutal. Aquí no hay puntada sin hilo y hasta en los pasajes cómicos es más eficaz.

En esta entrega asistimos al regreso de uno de los supuestamente míticos Tiranos de Darujhistan. Los moranthianos, los seguleh, varios ancestrales, los restos de los Abrasapuentes, el omnipresente Kruppe… todos se dan cita aquí, todos juegan su papel y la reunión de todos ellos no decepciona. Un festín.

viernes, 30 de junio de 2017

Juegos de Sombras

Juegos de Sombras
Glen Cook

Me lancé con otro de la Compañía Negra. Los sucesos de este son contemporáneos a los del cuarto pero se centran en la otra rama de la acción: el viaje de Matasanos, la Dama y los maltrechos restos de la Compañía hacia Kathovar, en el lejano Sur.

Como siempre, Cook es estupendo en las escenas de bélicas y de logística y pierde fuelle en las más sentimentales. Y aquí dedica bastante espacio al flirteo entre la Dama y Matasanos así que le queda una novela un poco coja. Entretenida en cualquier caso.

viernes, 23 de junio de 2017

El clavo de plata

El clavo de plata
Glen Cook

Otra lectura friki, que es lo que apetece con este calor plomizo. Con el Dominador aparentemente destruido, la Dama sin poderes y la Rosa Blanca desaparecida, Cook nos propone una aventura comenzada por unos ladrones que desencadena todos los poderes latentes que quedan en el continente. El Renco y Cuervo ven en esta entrega el final de sus historias y se nos abren otras nuevas.

Es el libro que más me ha gustado de la Compañía Negra, mejor hecho que los anteriores y liberado de la estructura tradicional de este tipo de sagas. Leído en un santiamén.

lunes, 19 de junio de 2017

Huevo del Dragón

Huevo del Dragón
Robert L. Forward

La estrella de neutrones que surca el Cosmos, la aparición de vida en su superficie, la detección del púlsar desde la Tierra cuando atraviesa la constelación de El Dragón, la evolución de los cheela, el estudio de la estrella por parte de los humanos, el contacto.

Un libro positivo y optimista, lleno de imaginación y escrito con un rigor científico que quita el hipo y del que se aprenden multitud de conceptos. Y un fascinante apéndice técnico publicado en 2064 en Nueva York e incluido en la Enciclopedia Científica. Una de las grandes novelas de ciencia ficción de todos los tiempos.

jueves, 15 de junio de 2017

Repertorio de vituperios musicales

Repertorio de vituperios musicales
Nicola Slonimsky

«La Segunda sinfonía de Beethoven es un monstruo de mal gusto, un dragón herido que se retuerce abominablemente y se niega a expirar, y aunque en el Finale sangra, reparte golpes furiosos a diestra y siniestra con la cola erecta.»

«Como la mayor parte de la música de este compositor, la Tercera sinfonía de Brahms es exasperantemente seca, reflexiva y fría. No hemos podido comprender el Finale, y la pieza concluye de un modo tranquilo y mediocre que se crea un anticlímax tras el escándalo y el ruido precedentes.»

«El Réquiem de Brahms no proporciona el verdadero placer que ofrecen los funerales; es tan execrable y pesadamente aburrido que incluso el funeral más soso que pueda concebirse parecería un ballet, o al menos una danza macabra, al su lado.» (George Bernard Shaw)

«Los enigmas que nos plantea Bruckner son oscuros. Los fantasmas tonales están demasiado locos: es como si una manada de lobos celebrara una reunión la Noche de Walpurgis y aullara salvajemente correteando de un lado para otro. Si en el futuro resulta placentera una obra musical tan caótica, con sus sonidos reverberando desde cien colinas, deseamos que el futuro esté muy lejos de nosotros.»

«El mar es persistentemente feo. Es prosaico, reitera fórmulas inertes. Debussy no logra evocar en el oyente una impresión del mar. Más que ninguna otra cosa, lo que se oye son los graznidos de un corral.» (The New York Times en el estreno neoyorquino de la obra)

«Nos vimos aquejados por los Preludios, poema sinfónico del desgraciado de Liszt. Hicieron que me rechinaran los dientes.» (Diario de George Templeton Strong, 4 de mayo de 1867)

«Mussorgsky es un individuo muy limitado sin ningún deseo de educarse y con una fe ciega en las teorías disparatadas de su círculo y su propio genio. Además, tiene un carácter ruin, grosero, tosco y basto. Es justo lo contrario de su amigo Ciu, que no vuela a gran altura pero siempre hace gala de su elegancia y sus buenos modales. Mussorgsky, por el contrario, alardea de su analfabetismo y está orgulloso de su ignorancia. Por lo tanto, hace las cosas apresuradamente y no se preocupa por los resultados. ¡Un espectáculo lamentable!» (Tchaikovsky)

«Escuchar un programa dedicado por entero a las obras de Ravel es como observar a algún enano o pigmeo que hiciera cosas ingeniosas pero muy pequeñas y con muy escaso alcance. Además, la sangre fría casi reptiliana, que sospechamos que ha sido cultivada conscientemente, de la mayor parte de la música del señor Ravel resulta casi repulsiva cuando esta se escucha en grandes cantidades; incluso sus elementos más bellos son como las marcas de la piel de las serpientes y los lagartos.» (The Times, 28 de abril de 1924)

«Rimsky-Korsakov comanda la extrema izquierda de la joven escuela rusa. Por desgracia, ya no tengo en la memoria el contenido de este relato procedente de Las mil y una noches, por lo que no puedo decir con certeza lo que recuerda el príncipe Kalender, ni por qué hay un festival en Bagdad. Como casi todos los oyentes se encontraban en la misma situación, la expresión de sus rostros indicaba el estado de nerviosismo e incertidumbre en relación con lo que se estaba interpretando ante ellos.» (Eduard Hanslick, 1897)

«Debo rechazar completamente las cinco piezas orquestales del año 1909. Ver a Schoenberg dirigiendo esa música de gatos locos y espoleando a los intérpretes con una expresión de éxtasis o de desesperación en el rostro es un espectáculo tragicómico. Estos sonidos conjuran visiones horribles y amenazan con apariciones monstruosas. ¡No hay en ellos nada de alegría ni de luz, nada que indique que la vida vale la pena! ¡Qué desgraciados serán nuestros descendientes si Schoenberg, ese hombre triste y sombrío, llega a ser alguna vez el modo de expresión de su época! ¿¿¿Acaso esto está destinado a ser el arte del futuro???» (Hugo Leichtentritt, 7 de febrero de 1912)

«Tras oír Ionización de Varèse, estoy deseando que escuche mi composición orquestada para dos fogones y un fregadero. La he titulado Sinfonía del golpetazo y describe la desintegración de una patata irlandesa bajo la influencia de un potente pulverizador.» (Postal recibida por Slonimsky tras dirigir Ionización el 16 de julio de 1933)

«Rigoletto es la obra más pobre de Verdi. Carece de melodía. Esta ópera tiene escasas posibilidades de pasar a formar parte del repertorio.» (Gaceta musical de París, 22 de mayo de 1853)

«Evidentemente, Wagner está loco» (Berlioz, en una carta de 5 de marzo de 1861)

«Entonces vino la introducción a la ópera Lohengrin de Wagner. Escuché su movimiento inicial durante un ensayo, hace dos semanas, supuse que se trataba de la obertura del Carnaval de Hector Berlioz e inferí que Hector Berlioz estaba experimentando con un nuevo método mecánico. Fui injusto con Berlioz. Esta introducción era tan mala como la peor de sus obras y muchísimo menos entretenida. Wagner escribe como un cerdo borracho, y Berlioz como un chimpancé levemente entonado.» (George Templeton, 15 de diciembre de 1866)

«Este Wagner no tiene piedad; te clava el clavo en la cabeza lentamente con grandes golpes de martillo.» (de una conversación entre el público en el estreno parisino de Tannhäuser, 1867)

Y así durante 300 páginas. Al final hay un índice de vituperados y vituperadores y otro de vituperios con la lista de vituperados afectados. El recopilador de los vituperios ha sido, a su vez, vituperado por algún comentarista por no recoger vituperios vertidos contra compositores amigos suyos. ¡Divertidísimo!

jueves, 8 de junio de 2017

Ocúltame entre las tumbas

Ocúltame entre las tumbas
Tim Powers

El último Powers editado en castellano que me quedaba por leer. Después de la relativa decepción de “Esencia oscura” y “La fuerza de su mirada” y de quedarme un poco a medias con “Declara”, que anunciaba más de lo que luego dio, este de ocultación entre tumbas ha sido una reconciliación.

Aquí retoma Powers su escenario más querido, el del Londres victoriano y sus fabulosos poetas malditos. El elemento sobrenatural son los vampiros; pero unos vampiros ajenos a la tradición del Drácula de Stoker, vinculados a la Antigüedad y a los rituales de sangre.

La acción comienza en la primera página, sin circunloquios, y con todos los personajes al tanto de la auténtica realidad en la que viven; una realidad en la que lo sobrenatural existe. Es un enfoque muy dinámico y no tan cansino como el que suele plantearse cuando un grupo de conocedores se enfrenta a un bloque de escépticos mientras los entes perversos juegan su partida.

Como siempre en Powers, ambientación cuidada y esmero en todos los detalles históricos que dan verosimilitud a la acción. Muy entretenido.

martes, 30 de mayo de 2017

Doblan por los mastines

Doblan por los mastines
Steven Erikson

¡Vuelve Malaz! Ediciones B, con gran ojo, se ha lanzado a rescatar del catálogo de la Factoría de ideas las sagas y autores más atractivos y a pescar los grandes nombres de la ciencia ficción actual que no se publicaban en castellano (Liu Cixin a la cabeza). Como todo dura cada vez menos, Mondadori acaba de adquirir la editorial así que ya veremos si todo sigue como hasta ahora (bien) o sucede como con Minotauro tras comprarla Planeta, que a efectos prácticos fue la liquidación del veterano sello.

Pero de momento aquí tenemos el octavo de Malaz, que sigue los pasos del Séptimo y va reuniendo pedazos de la historia y poniendo en contacto a personajes que hasta ahora habían funcionado de forma autónoma. Conserva el atractivo de todos los Malaz, con sus misterios y su visión colosal de todos los sucesos y además hay alguna revelación jugosa (como el origen de las Casas de Azath y de los Mastines). Sin embargo, el enfoque humorístico de muchos pasajes es poco eficaz (lejos de mi admirado Bicho) y quizá haya un exceso de reflexiones que hacen que la historia sea menos dinámica. También me parece que se repite demasiado el recurso de iniciar y terminar capítulos con una larga elipsis en la que se esboza el recorrido de alguno de los hilos sin citarlos expresamente; son muchas páginas y ese tipo de recursos necesita de variedad para no caer en la sensación de repetición.

Los dos últimos capítulos, con una acción endemoniada a escala gigantesca, son harina de otro costal; evocan auténtico y genuino sentido de la maravilla. Un gran logro de Erikson, que no sé cómo se las habrá arreglado para que el Décimo, que abrocha toda la historia, esté a la altura como clímax.

Deseando ya que llegue el Noveno.

domingo, 21 de mayo de 2017

El corazón de las tinieblas. Materia y energía oscuras

El corazón de las tinieblas. Materia y energía oscuras
Jeremiah P. Ostriker, Simon MItton

Un recorrido histórico acerca de nuestra visión del cosmos. En el prefacio se resumen las aproximaciones de la Antigüedad y de los grandes pensadores de la ciencia tal y como la concebimos actualmente (Copérnico, Galileo, Newton) y, a partir de ahí, el libro desarrolla el pensamiento relativista y todas las vueltas de tuerca que ha tenido a lo largo del siglo XX.

Nuestra posición en el universo, cómo está estructurado y por qué, de qué está hecho, ¿crece, decrece o es estacionario? Todas estas preguntas están tratadas y sorprende cómo algunas tardaron tanto en plantearse o cómo fueron abordadas en el vertiginoso comienzo del siglo pasado y luego olvidadas hasta la década de los setenta.

El penúltimo capítulo resume y ordena todo el material expuesto en los anteriores y el último plantea las dudas y limitaciones de las teorías conocidas. Un viaje a lo profundo, a la raíz, al corazón de las tinieblas.

“La cuestión del origen de la estructura [del universo] no empezó a ser considerada con seriedad hasta la década de 1970. Los trabajos para entender tanto los detalles más nimios como la dinámica global del universo nos llevaron a darnos cuenta de que los elementos químicos ordinarios de nuestro mundo visible no eran más que una pequeña parte de la materia y la energía del universo. El componente dominante que tiraba de las distintas partes a través de la gravedad era la materia oscura, que no interactuaba con la materia ordinaria salvo gravitatoriamente y existía dentro de las galaxias normales y alrededor de ellas. Finalmente, descubrimos que existía otro componente misterioso, la energía oscura, que se oponía a la gravedad y que, según se vio, alejaba unas galaxias de otras con intensidad creciente al aumentar la separación entre ellas. En términos de abundancia de materia-energía, la energía oscura supera abrumadoramente a la materia gravitante en una proporción de 3:1 y, dentro de la materia gravitante, el componente oscuro supera a los elementos químicos normales en una proporción 5:1”
(pg. 244)

sábado, 6 de mayo de 2017

Goya

Goya
Robert Hughes

Polémico, desinhibido en cualquiera de sus opiniones, mordaz en sus críticas, refractario al arte posmoderno, pero también informadísimo, culto y propietario de una prosa suntuosa y de una precisión deslumbrante cuando describe la pintura. Un terrible accidente de tráfico lo tuvo sometido a más de una decena de operaciones durante todo un año y en los sueños de esas noches se le aparecían los grabados de Goya, lo que le condujo a escribir este libro.

Siendo Hughes como era, el libro no es únicamente sobre Goya; también hay incursiones en fragmentos de la historia de España en los que el autor expresa su punto de vista subjetivo sin cortapisas. Es quizá la parte más discutible del ensayo porque no aporta datos (tampoco es el objetivo del libro) pero aun así gusta leerlas.

En cualquier caso, el grueso del volumen recorre la vida de nuestro aragonés, que llegó al deseado puesto de pintor de la corte de Carlos III cuando se acercaba a los cuarenta (casi en la ancianidad para lo habitual en aquella época) y a partir de ahí desarrolló una de las carreras artísticas más personales y fascinantes de la historia del arte. A pesar de lo cual, a su muerte su nombre casi desapareció del mapa de la pintura y algunos de sus cuadros y grabados más importantes ni siquiera habían sido expuestos nunca (los sucesos del 2 y el 3 de mayo, los Desastres, los Caprichos). Afortunadamente el entusiasmo de historiadores franceses sacó a la luz su obra, si bien aplicando un sesgo romántico a su biografía que no era demasiado veraz pero que, para los que no somos aficionados a la pintura, ha persistido hasta hoy.

El libro de Hughes aclara malentendidos, sitúa al autor en su época (lo que confiere más mérito aún a su pintura) y, sobre todo, sumerge en la obra de Goya y hace que disfrutemos leyendo sobre ella. Un imprescindible.

miércoles, 3 de mayo de 2017

Los náufragos del Batavia

Los náufragos del "Batavia"
Simon Leys

En 1629 el carguero holandés Batavia naufragó frente a la costa australiana en su travesía hacia Java. La heterogénea tripulación, la animadversión entre el sobrecargo y el delegado de la Compañía de Indias y la presencia en el pasaje de un enigmático boticario desencadenaron, una vez naufragado el barco, un apocalipsis de violencia sistemática que estremeció a la propia sociedad de la época dando lugar a sentencias y ejecuciones igualmente salvajes.

Nos cuenta Leys que pensó escribir un libro sobre el suceso durante años pero que fue postergando la tarea y finalmente se le adelantaron; pero había reunido tal cantidad de material y leído tanto que finalmente no se resignó a callar y publicó este breve ensayo. El libro inicial habría sido más prolijo, pero quizá la concisión a la que se obligó en este libro le haya otorgado más eficacia. Muy interesante… y estremecedor.

lunes, 1 de mayo de 2017

El secreto de Joe Gould

El secreto de Joe Gould
Joseph Mitchell

En 1942 se publican en el New Yorker las andanzas del bohemio, iconoclasta y mordaz Joe Gould, que abandonó su vida para embarcarse en la escritura de la desaforada Historia oral, una historia de las conversaciones cotidianas de las gentes del Village neoyorquino que abarca millones de palabras y decenas de cuadernos llenos de anotaciones y artículos; un empeño propio de un Gibbon del siglo XX.

Veinte años después, ya fallecido Gould, el mismo periodista decide volver sobre aquel hombre, al que se llegó a conocer como el Profesor Gaviota, para revelar lo que llegó a saber de él y cómo logró saberlo.

Y eso es todo. Este libro recoge esos dos artículos. Cuando se escribe bien, escribir parece fácil y las historias fluyen y te envuelven y te da pena que terminen.

viernes, 28 de abril de 2017

La mujer del viajero en el tiempo

La mujer del viajero en el tiempo
Audrey Niffenegger

Primer abandono del año. Después del gran sabor de boca de las quince vidas de Harry August me apetecía otro de viajes en el tiempo y este llegó a hacerse bastante conocido. El inicio es original porque Henry, casado con Clare, sufre una alteración que le traslada en el tiempo, de forma descontrolada, y apareciendo desnudo y desorientado en un lugar y momento no elegidos por él.

Esa es toda la ciencia ficción de la novela porque en realidad se trata, con la excusa del viaje en el tiempo, de una serie de anécdotas cotidianas sobre el amor, las relaciones y la familia. Nada que ver con lo que yo buscaba y totalmente intrascendente.

sábado, 22 de abril de 2017

Los viajes de Gulliver

Los viajes de Gulliver
Jonathan Swift

Un clásico que, al menos en España, se ha ido convirtiendo en un desconocido; un libro que no solemos leer porque cierta tradición lo ha convertido en una historia infantil; algo que probablemente a su autor jamás se le habría pasado por la cabeza teniendo en cuenta la mala leche que destiló en su actividad como escritor de artículos de opinión y que cristalizó en esta obra de madurez, que es un escalpelo aplicado a todas las capas de la estupidez humana.

Que Swift fue un escritor brillante se comprueba leyendo las dos primeras páginas de estos viajes: es todo lo que necesitó el irlandés para bosquejar la vida de Gulliver hasta su primer viaje; solo lo esencial, dibujando con precisión al protagonista y usando una sintaxis clara y elegante. Fuera del alcance de casi cualquier escritor actual, que habría dedicado decenas de páginas a describir la nada.

El libro se publicó como obra anónima en 1726, sin duda porque nuestro buen irlandés era consciente del material que entregaba a la imprenta y cómo podía conducirlo a colgar de una soga. El éxito fue inmediato y desde entonces el libro no ha dejado de imprimirse. Aunque admite muchas lecturas, la sátira a la novela de viajes tradicional es permanente, bien mediante alusiones directas desautorizando los usos de ese tipo de literatura, bien saltándose cualquier convención del género (como las referencias escatológicas y la descripción de la logística necesaria para llevarlas a cabo en los diferentes países visitados).

Y lo que no es sátira literaria, es un ataque brutal al comportamiento humano: la salacidad, la codicia infinita, la pobreza a la que se empuja a gran parte de los hombres, la guerra y sus absurdos, la corrupción de las leyes, la incapacidad de los gobernantes, la ceguera ante todos estos males y el mecanismo ridículo de una sociedad (también la de Swift) empeñada en la acumulación de bienes materiales a cualquier precio (material o moral).

En su segundo viaje, cuando trata con el monarca de Brobdingnag, el país de los gigantes, Gulliver departe con el rey sobre la historia de Inglaterra y, tras terminar, el soberano

Se quedó totalmente asombrado ante la relación histórica que le hice de nuestros asuntos durante el siglo último, y afirmó que eran sólo un montón de conspiraciones, rebeliones, homicidios, matanzas, revoluciones, destierros, efectos mucho peores que lo que la avaricia, la bandería, la hipocresía, la perfidia, la crueldad, la rabia, la locura, el odio, la envidia, la lujuria, la malicia o la ambición podían producir.

Para comentar a continuación:

“Mi pequeño amigo Grildrig, me has hecho el más admirable panegírico de tu país; has probado claramente que la ignorancia, la ociosidad y el vicio son ingredientes idóneos para capacitar a alguien para legislador; que las leyes las explican, interpretan y aplican mejor aquellos cuyo interés y habilidad está en pervertirlas, confundirlas y eludirlas. Observo entre vosotros ciertas líneas de una institución que en su origen pudo ser tolerable; pero unas casi se han borrado, y el resto las han emborronado y ensuciado las corrupciones. No se ve, de todo lo que has dicho, que haga falta perfección alguna para ocupar ningún puesto entre vosotros; mucho menos que los hombres sean ennoblecidos por su virtud, que los sacerdotes sean ascendidos por su piedad o saber, los soldados por su conducta o valor, los jueces por su integridad, los senadores por el amor a su país, o los consejeros por su prudencia y discreción. En cuanto a ti – prosiguió el rey -, que has pasado la mayor parte de tu vida viajando, me inclino a esperar que hayas escapado hasta aquí de los muchos vicios de tu país. Pero por lo que he entendido de tu propia relación, y de las respuestas que con gran esfuerzo he logrado sacarte y arrancarte, no puedo sino concluir que la mayoría de tus compatriotas son la más perniciosa especie de sabandijas que la Naturaleza ha permitido que se arrastre sobre la faz de la tierra“.

No es de extrañar que, tras su cuarto viaje, después de convivir con los amables y racionales caballos, el pobre Gulliver aborreciese el trato de sus semejantes.

viernes, 14 de abril de 2017

El espejo de bronce

El espejo de bronce
Delia Sherman

No sabía qué esperar de este libro y la verdad es que lo empecé porque estaba a mano y era breve. Una vez terminado, mi sensación es que he perdido el tiempo leyéndolo. No es que el libro esté mal; está escrito con cuidado, poniendo mucha atención en el vocabulario para recrear un tono de leyenda en una época en que mito y realidad convivían; y la narración también está muy cuidada, con incursiones en el pasado para describir a los protagonistas.

Pero el resultado es muy soso, en ningún momento se siente uno involucrado en el drama y no hay sensación de clímax. Al menos se nota que está trabajado y no queda la sospecha de que nos hayan tomado el pelo.

viernes, 7 de abril de 2017

Las primeras quince vidas de Harry August

Las primeras quince vidas de Harry August
Claire North

Otro libro de viajes en el tiempo… aunque aquí el viaje es relativo porque Harry es un kalachakra; un humano que renace en el mismo lugar y momento cada vez conservando sus recuerdos y conocimientos de vidas anteriores.

La novela se enfoca como una especie de testamento escrito por Harry en su decimoquinta vida debido a una serie de graves acontecimientos y la acción progresa con sus vidas insertando miradas atrás y anécdotas que completan el personaje.

Hay reflexiones de todo tipo (éticas, tecnológicas, sobre el sentido de la vida) pero en ningún momento hay pesadez y la empatía hacia Harry es total. El libro se lee con ganas. Muy entretenido.

domingo, 2 de abril de 2017

Troya y Homero

Troya y Homero
Joachim Latacz

“La pregunta que constituye el núcleo de esta investigación se puede dividir en cuatro partes: 1) ¿Es la colina de los Dardanelos, donde se excava desde hace ciento treinta años, realmente la misma de aquella ‘Troya’ que Homero presenta como lugar de la acción en su epopeya? 2) Si es así, ¿qué aspecto tenía la Troya histórica, cuando aún existía y no había sido entregada a las llamas? 3) ¿Cómo pudo llegar el conocimiento de esa Troya histórica y su caída, a través de cuatrocientos cincuenta años, hasta el poeta griego Homero? 4) Si eso fuese posible y si el peregrinaje de ese conocimiento se puede reconstruir, ¿hasta qué punto podemos utilizar el poema de Homero, la Ilíada, como fuente de información sobre la Troya histórica?”

No hay mejor resumen que el que el propio Latacz hace en la introducción. La respuesta a esas preguntas es lo que busca responder en el ensayo, utilizando para ello los resultados arqueológicos, las investigaciones lingüísticas y las fuentes históricas conocidas.

La primera parte del libro está dedicada a la ciudad de Troya, a su conocimiento histórico, dejando al margen la cuestión homérica. Latacz establece la historicidad del lugar, su sumisión al imperio hitita durante más de 500 años y su ubicación exacta. La argumentación en este bloque se sustenta sobre todo en fuentes arqueológicas.

La segunda parte se centra en la obra de Homero. Troya desapareció hacia 950 a.C. y Homero vivió en siglo siguiente; el mismo en el que los griegos adoptaron el alfabeto fenicio tras haber perdido la escritura con la desaparición de la Grecia micénica. Los sucesos descritos en la Ilíada sucedieron al menos 500 años antes de la vida del poeta por lo que esos acontecimientos, a efectos de sus contemporáneos, en una época en la que no existía el registro histórico y las narraciones como la Ilíada se transmitían por tradición oral, se referían a la prehistoria de los oyentes. Esta parte es la más compleja del ensayo y en ocasiones cuesta hacerse con los argumentos de Latacz, ya que a las fuentes arqueológicas se unen consideraciones lingüísticas (fonética, métrica, comparaciones entre diferentes lenguas de la Antigüedad) con las que no solemos estar familiarizados.

La conclusión final es que el marco de la Ilíada (el conflicto entre los griegos y la ciudad de Troya, con su catálogo de naves, la ubicación del enemigo, los héroes) es una historia creada, probablemente a partir de sucesos históricos, en la época micénica, transmitida por aedos de forma oral y recogida por Homero en su forma escrita (por primera vez en la historia) y empleada por el poeta para narrar lo que le interesa a él, que es el enfrentamiento entre Aquiles y Agamenón (la Ilíada transcurre en solo 51 días entre el noveno y décimo año de guerra contra Troya).

Un libro para mí sorprendente. En primer lugar por la enorme cantidad de información que puede llegar a obtenerse del estudio formal de una obra literaria; y en segundo lugar por las conclusiones… parece que a Homero hay que tomarlo en serio y no como una fábula. Un libro muy enriquecedor.

martes, 21 de marzo de 2017

Paisajes del Apocalipsis

Paisajes del Apocalipsis
VVAA

Una recopilación de relatos realizados por autores contemporáneos con la presentación lujuriante e impecable de Valdemar (lástima el cutre “vehículos customizados” de la página 485). En todos se perfila una Tierra posterior a una gran catástrofe de uno u otro tipo y cada autor enfoca la situación desde distintos puntos de vista (supervivientes por accidente, generaciones acostumbradas a la nueva situación, reacciones mientras se produce el apocalipsis, etc.).

Todos tienen un acabado absolutamente profesional e irreprochable, aunque ninguno me ha parecido realmente excepcional por lo que el volumen ha supuesto una cierta decepción. Me ha gustado especialmente el de Martin, siempre eficaz plasmando horrores; muy emotivo “Los Ángeles de Artie”; muy interesante el planteamiento de “El Juicio pasó”, con el Segundo Advenimiento hecho realidad pero estropeado por un final muy convencional; tan críptico como era de esperar Gene Wolfe, de quien solo había leído novelas; y muy entretenidos “Inercia”, “Asesinos” y “El Circo Ambulante de Ginny Caderasdulces”. El relato más diferente es “El Fin del Mundo tal como lo conocemos”, una parodia del género hecha con muy mala leche.

Lo demás es convencional aunque con buena factura.

miércoles, 8 de marzo de 2017

La leyenda de la piedra

La leyenda de la piedra
Barry Hughart

Otra deleitosa historia china del maestro Li y Buey Número Diez. Monjes asesinados de forma misteriosa mientras desaparecen manuscritos y una antigua maldición vuelve a la vida.

Todo servido por Barry Hughart, que no publicó su primer libro hasta cumplidos los cincuenta. Ha escrito muy poco y no se entiende el porqué: la prosa es bella, irónica y cuidada. Fantástica traducción de Carlos Gardini, que acaba de morir y al que vamos a echar mucho de menos porque hay muy pocos traductores dedicados al género fantástico que tengan su calidad.

lunes, 6 de marzo de 2017

Hitler (1936-1945)

Hitler (1936-1945)
Ian Kershaw

Este libro es como la Caja de Pandora: contiene todos los horrores, todos emanados de una mente desquiciada y del abuso del poder sin ningún freno ético ni moral.

Kershaw retoma la narración con Hitler canciller, en el cénit de su popularidad y, tras sus éxitos iniciales, más convencido que nunca de su infalibilidad a la hora de juzgar las reacciones de sus oponentes. Esto le conduce a subir las apuestas anexionándose Austria y luego al órdago por los Sudetes y la desmembración de Checoslovaquia, abandonada a su suerte por el resto de potencias. La reiteración de los abusos, el incumplimiento de los pactos, el cinismo ya evidente para todos, condujeron a Francia e Inglaterra a fijar la preservación de Polonia frente a las ambiciones alemanas como la línea roja que no se podía atravesar. Hitler consideró que, entre el temor a la guerra y el cumplimiento de los acuerdos, las potencias occidentales cederían de nuevo y su régimen continuaría con la expansión territorial. Ninguna reunión con otros dirigentes le hizo ver su error (Lord Halifax, en la última cumbre antes de la guerra, le comunicó a Chamberlain que “Herr Hitler no piensa de forma racional y muy probablemente esté loco”).

Finalmente se desató la guerra y, a partir de ese momento, el salvajismo más radical contra las minorías, los judíos, los enfermos y, en definitiva, contra cualquiera que el nazismo considerase indigno de vivir. Un salvajismo conocido por la población (no así los planes respecto a los judíos, que siempre se mantuvieron lo más secretos posibles) del que paradójicamente se consideraba ajeno a su principal impulsor; Hitler, hasta los desastres militares en el este, logró mantener en Alemania una imagen pública de probidad, quedando al margen de las atrocidades, de las que se consideraba responsables a los corruptos funcionarios nazis, que engañaban al Führer, el cual no se enteraba de la realidad. Una farsa dentro de otra farsa.

Sorprenden los resultados militares conseguidos por los alemanes en los dos primeros años de guerra. Los planes militares estaban completamente subordinados al criterio de Hitler, que era un aficionado; el gobierno era totalmente inconexo, con decenas de ministerios, consejerías y órganos políticos cuyas funciones se solapaban en un caos en el que la última palabra la tenía siempre el dictador; el funcionariado nazi era completamente corrupto y, por si fuera poco, la guerra pilló tan desprevenido y casi igual de poco preparado al agresor como al resto de naciones. Una anécdota significativa es cómo se “planeó” la invasión de Noruega, cuyo diseño se le encomendó al general Nikolaus von Falkenhorst solo por haber servido en Finlandia durante la Primera Guerra Mundial y a quien no se le proporcionó ningún tipo de información: la planificación la hizo encerrándose en la habitación de un hotel usando como material de consulta una guía de Noruega.

Las victorias iniciales dieron paso a un estancamiento en el que se hizo evidente que Alemania no disponía de capacidad para lograr la rendición de Inglaterra por la fuerza y que el paso del tiempo haría que sus enemigos dispusieran de más capacidad militar, económica e industrial, lo que condujo a Hitler a ordenar la invasión de la Unión Soviética en un intento de derrotar el único apoyo continental de los ingleses. La invasión se hizo sin disponer de suficiente información sobre el enemigo y rápidamente se la disfrazó de Cruzada y se ordenó al ejército que actuara omitiendo cualquier legislación internacional sobre derechos humanos. De nuevo todo comenzó con éxitos espectaculares (que exacerbaron la confianza de Hitler en su propio criterio) debido en gran parte a los errores de Stalin, empeñado en inmiscuirse en la planificación militar (error que corrigió en pocos meses) y reacio a confiar en los servicios de inteligencia británicos, que le alertaron de varias ofensivas alemanas antes de que se produjesen.

A finales de 1942 la mayor capacidad material y humana de los aliados y su trabajo coordinado en todos los frentes del conflicto (algo que el Eje nunca hizo) comenzaron a dar frutos y a provocar la implosión militar y económica de Alemania. El derrumbe no modificó un ápice la posición de Hitler (vencer o morir), que en ningún momento expresó la más mínima condolencia por los soldados y civiles víctimas del conflicto. El empeoramiento de su salud y la evidencia de que solo quedaba esperar la derrota no corrigieron su costumbre de distorsionar los hechos adaptándolos a una explicación fantástica que lo eximía de cualquier error o responsabilidad (los militares le traicionaban porque no seguían sus órdenes, los judíos urdieron un complot mundial para acabar con Alemania, las nuevas armas alterarían el curso de la guerra, las ficciones entre los Aliados acabarían con su alianza, etc.).

Muy interesante el capítulo dedicado a los intentos de asesinato contra Hitler, de los que se libró en dos ocasiones por pura suerte y que pone de manifiesto la fortaleza del régimen policial establecido por los nazis, capaz de controlar a la población y desintegrar cualquier intento de oposición.

Una vez terminada la lectura, la sensación más viva es que Hitler nunca fue un ser humano completo. Todas sus relaciones personales conocidas estaban presididas por el sentido de la utilidad, de lo que Hitler podía obtener de la persona; para ello se valía de la máscara del mando o de la del hombre de modales caballerescos y anticuados, pero solo como una representación; siempre fue indiferente a la suerte de sus semejantes. Un monstruo que logró ser convincente y desencadenó la peor catástrofe de la historia de Europa.