miércoles, 22 de julio de 2020

Entre el miedo y la libertad


Entre el miedo y la libertad
David M. Kennedy

Uno de esos ensayos raros por la brillantez reunida: contenido y forma; prosa de altura para describir con minuciosidad en lo social, en lo económico y en lo político el camino que recorrió Estados Unidos desde la Gran Depresión hasta el final de la Segunda Guerra Mundial.

El arco que dibuja Kennedy comienza con el presidente Hoover (“el ingeniero”), un hombre brillante, con un recorrido internacional deslumbrante en la empresa privada y unos conocimientos técnicos apabullantes que fracasó en la gestión política de la enorme tormenta económica de 1929.

El testigo lo recogió Roosevelt, casi la antítesis de su predecesor; un hombre sibilino, astuto, que nunca reveló a nadie sus auténticos pensamientos; brillante en la diplomacia y en la consecución de acuerdos e incoherente en sus formulaciones económicas y políticas; oportunista, si pensaba que ceder en el momento le convenía para conseguir sus objetivos a largo plazo, lo hacía sin rubor. Una figura singular, de una influencia enorme, elegido cuatro veces para el cargo (la cuarta testimonial porque falleció meses después), que rompió todos los precedentes al intentar más de un segundo mandato consecutivo, hasta el punto que la vigesimosegunda enmienda, que limita el número de mandatos presidenciales a dos, se aprobó en 1947 debido en gran parte al temor del Congreso a que el país terminara siendo un régimen presidencial.

El camino de Roosevelt fue tortuoso y, visto día a día, evitando la reelaboración del pasado desde el conocimiento del presente, se muestra contradictorio, lleno de decisiones opuestas y de pasos adelante y atrás. Sin embargo, lo cierto es que el presidente consiguió llevar a cabo en líneas generales las grandes reformas de las que sólo había esbozado una idea superficial: en 1937 la situación económica había mejorado sustancialmente respecto a su primer año en el puesto (1932), se habían asentado los cimientos de la primera Seguridad Social que había conocido el país, se había ordenado el caótico sistema bancario y se había abordado el espinoso asunto de la reforma del Tribunal Supremo, visto por la población como un lugar sacrosanto, y que se oponía sistemáticamente a cualquier intento de legislar desde el Gobierno las condiciones de contratación que las empresas ofrecían a los trabajadores.

A pesar de todo, los problemas seguían siendo colosales: millones de parados, una nueva recesión en 1937 que parecía capaz de tumbar los logros conseguidos, enormes tensiones raciales que Roosevelt evitaba abordar debido a su dependencia del apoyo de los demócratas de los estados del sur y una obstinada reticencia de la mayoría de la nación a involucrarse en cuestiones internacionales, independientemente de su naturaleza e influencia en los asuntos del propio país.

Y entonces llegó el hiato de la guerra. Roosevelt tuvo clara la necesidad de involucrarse desde el comienzo, pero sólo dio pasos discretos y titubeantes ante la resistencia, incluso dentro de su propio partido, a abandonar el aislacionismo. En 1940 Roosevelt sería elegido para un inédito tercer mandato, durante el que se aceleró la conversión de toda la producción industrial del país en una industria de guerra y Pearl Harbor sería el detonante de la participación en el conflicto (algo que probablemente habría sucedido de todos modos).

La guerra trajo a Estados Unidos una prosperidad desconocida. El enfoque de producción en cadena, los colosales recursos materiales y humanos del país y su lejanía de todos los escenarios de combate, condujeron a la construcción de fábricas en las que trabajaban 40.000 personas que producían un bombardero al día. En 1944 Estados Unidos fabricaba más material de guerra (armas, munición, herramientas, ropa, comida) que Reino Unido, Alemania y Japón juntos y más del 10% del material del Ejército Rojo provenía de fábricas estadounidenses. Y todo ello sucedió a la vez que el nivel de vida de la población se incrementaba más del 15% (mientras que en el resto de países beligerantes descendía más del 20%).

Es muy interesante ver la guerra desde el interior de Estados Unidos, algo que en las historias del conflicto no suele tratarse. Testimonios de miles personas que, por primera vez, gracias a la producción industrial frenética, tuvieron un trabajo estable y pudieron comprarse una camisa, ir al cine o disponer de agua corriente y electricidad en una vivienda que no era equiparable a una chabola. Pero también los testimonios de los negros, discriminados en el ejército y en la empresa, que se negaba a contratarlos. Y los de los japoneses (decenas de miles) residentes en el país, que fueron encerrados en campos de concentración en la Costa Oeste.

Los procesos electorales del país no se vieron ningún momento alterados por las circunstancias, por lo que, en 1944, en plena guerra, volvió a haber elecciones. En esta ocasión Roosevelt no disimuló su intención de ser candidato, si bien tuvo que recurrir a un vicepresidente que no era su favorito pero que le garantizaba la unidad del partido y, de hecho, fue la victoria más apurada de las cuatro que logró. Llegado a este punto, la salud de Roosevelt era tan mala que en la conferencia de Yalta el médico personal de Churchill anotó en su diario que, como médico, veía a un hombre al que le quedaban pocos meses de vida.

Y así fue. Roosevelt no vería el final de la guerra y su vicepresidente, un granjero de Missouri cuya educación no había ido más allá de la secundaria, que fracasó en los negocios que emprendió, pero que se labró una carrera política desde la honestidad (fue el único demócrata que no participó en la red de corrupción del partido en Missouri) y la capacidad para conseguir acuerdos, sería el que, como él mismo confesó, accedió a la presidencia lleno de terror en 1945. Sería Truman el que se enfrentaría al comienzo de la guerra fría en Potsdam y el que sancionaría la decisión de lanzar la bomba atómica sobre Japón.

Y con el final de la guerra termina el libro y nos deja unos Estados Unidos que habían pasado de la depresión y el aislacionismo a ultranza a disponer de la mitad de la capacidad de manufactura de todo el planeta, generar más de la mitad de la electricidad que se producía en el mundo, atesorar dos tercios de todas las reservas de oro, producir el doble de petróleo que todos los demás países juntos y ser el impulsor y fundador de algunas de las organizaciones internacionales más decisivas e influyentes de los últimos setenta años: FMI, OTAN, Organización Mundial del Comercio…

Inevitablemente, eso forjó una leyenda acerca de la guerra en la que los comportamientos bestiales fueron piadosamente olvidados y dio lugar a una imagen propia que, desde fuera, siempre se observó como un ejercicio de cinismo. También dio pie al que quizá, por encima de la guerra fría, sea el hecho más significativo de la segunda mitad del siglo XX, el que más ha modelado el mundo hasta hoy día: la globalización. Resulta paradójico que el país que la impulsó (consciente o inconscientemente) hoy se vea a sí mismo como una víctima del proceso, esté abandonando las alianzas y organizaciones que él mismo creó y, al menos aparentemente, esté dejando en manos de sus rivales la toma de decisiones consensuadas a nivel internacional. ¿Quo vadis?

viernes, 26 de junio de 2020

Dune


Dune
Frank Herbert 

Creo que, junto a “Cien años de soledad”, es la novela que más veces he leído. No pierde su magia.

La presciencia inducida por la melange, la inescrutable CHOAM, la criba genética de la Bene Gesserit, los gusanos (las ballenas del desierto), los irreductibles fremen, el odioso Vladimir Harkonen, los mártires Atreides, el enfoque mentat… Un libro infinito.

No conoceré el miedo. El miedo mata la mente. El miedo es el pequeño mal que conduce a la destrucción total. Afrontaré mi miedo. Permitiré que pase sobre mí y a través de mí. Y cuando haya pasado, giraré mi ojo interior para escrutar su camino. Allí por donde mi miedo haya pasado ya no quedará nada, sólo estaré yo.

miércoles, 17 de junio de 2020

Un tronar de tambores


Un tronar de tambores
James Warner Bellah

Parece que Bellah fue uno de esos seres humanos convencidos de la superioridad de los que tienen su mismo color de piel y su sexo sobre todos los demás. Las historias recogidas en este volumen están trufadas de perlas sobre los indios y las mujeres; me ha recordado a Heinlein (aunque éste tenía más salero) y como a Heinlein lo he leído: un escritor de historias de aventuras que, al opinar sobre determinadas cuestiones, es una especie de abuelo cebolleta.

Dejando lo extraliterario aparte, Valdemar ha reunido en este volumen cinco relatos y una novela corta. La novela la escribió a partir de su propio guión para la película “Fort Comanche”, y la gloria de los relatos es que John Ford los utilizó como base para su trilogía de la caballería: “Fort Apache”, “La legión invencible” y “Río Grande”.

Algo encontramos aquí de Ford y de la epopeya en la que el cine convirtió la colonización del Oeste: los personajes solitarios, encallecidos, muchas veces sin esperanza, entregados a una causa que terminan considerando como algo personal; los paisajes; la sensación de frontera, de límite. Faltan la poesía inmensa y la belleza que Ford inyectó en sus películas y queda un producto eficaz y bien acabado.

Es una colección entretenida y se nota el esfuerzo de Bellah en hacer algo con relieve, pero la metáfora no parece su elemento natural así que resulta más convincente cuando trata de ser menos poético. Leídos uno detrás de otro, resultan un poco repetitivos, al tener la misma ambientación y el mismo tipo de protagonista, aunque Bellah escribió mucho por lo que quizá sea más un efecto de la selección de Valdemar que una característica del autor. En cualquier caso, son un buen entretenimiento.

viernes, 5 de junio de 2020

La historia del mundo en 100 objetos

La historia del mundo en 100 objetos
Neil MacGregor

Neil MacGregor, director del Museo Británico entre 2002 y 2015, realizó en 2010 una serie de programas radiofónicos que repasaban la historia de la humanidad a través de cien objetos de la colección del Museo. El programa tuvo bastante éxito y se convirtió en este libro, que es la transcripción de aquellas emisiones, acompañada por imágenes de los objetos descritos.

Un libro bello y conmovedor, en el que aparece la herramienta más humilde hecha en sílex por las manos del mismo animal que talló unos renos en el colmillo de un mamut o dos amantes en una piedra encontrada en Judea hace 11.000 años. Momias y sellos reales junto a instrumentos musicales; edictos e instrucciones junto a utensilios de la vida cotidiana; sofisticados adornos y tapices que mostraban la importancia de sus poseedores, hoy ya olvidados; tesoros vikingos, piezas de ajedrez, un astrolabio judío fabricado en España con inscripciones en árabe, latín y hebreo; una tarjeta de crédito, una lámpara solar, monedas, bustos, estatuas… Los pecios del tiempo mostrando la inmensa red que siempre conectó a la humanidad entera.

jueves, 4 de junio de 2020

Un mundo helado


Un mundo helado
Naomi Novik

Tras su oscuro cuento, este cuento invernal en el que el calor escasea, pero que cuando aparece puede llegar a ser peor que el frío.

Otra vuelta de tuerca de Novik al cuento de hadas más tradicional, otro acierto enorme, más conseguido incluso que su anterior novela, con la magia oculta en la vida cotidiana, sentida y temida pero mantenida aparte.

El martirizado zar, los judíos despreciados, el animal que habita en el ser humano, una misteriosa raza helada y un demonio. Gran lectura.

lunes, 25 de mayo de 2020

El cártel


El cártel
Don Winslow

Los Keller, Barrera, CIA, DEA y demás de “El poder del perro” vuelven a la carga ambientados en la guerra de cárteles que se produjo en la primera década de este siglo en México. Una contienda de proporciones militares que sumió al país en el caos, pulverizó el estado de derecho y demostró el grado de infiltración que había logrado la droga en todas las estructuras del país.

Vuelve a ser una lectura fascinante: la instrumentalización de la violencia y el desapasionado enfoque del tráfico de drogas como negocio en el que solo importan los beneficios. En esta entrega Winslow incluye a la prensa, pero frente a la intensidad de los narcos y los policías, los periodistas parecen desvaídos.

Una lectura absorbente y terrible.

lunes, 11 de mayo de 2020

Un hombre con atributos



Un hombre con atributos
David Lodge

 

Después del buen rato de “Terapia”, me he puesto con la última obra de ficción de Lodge, en una edición primorosa de Impedimenta. Se trata de una novela-biografía (o biografía-novela) sobre H. G. Wells, así que antes de empezar con la lectura prometía mucho.

Todo empieza con un anciano Wells enfermo de cáncer hígado, postrado en su casa londinense entre los últimos esporádicos bombardeos de la guerra. Mediante las visitas que va recibiendo de familiares y amigos, y una serie de diálogos que mantiene con una especie de voz interior, Lodge nos presenta el entorno sentimental del autor. Hasta ahí todo bien. Interesante y bien escrito.

A partir ahí recorremos, desde su iniciación sexual, los interminables escarceos, infidelidades y aventuras sexuales y sentimentales del escritor; algo que es inevitablemente repetitivo para quien se limita a leerlo. Intercaladas entre los lances sexuales, encontramos la lucha de Wells a través de la sociedad Fabiana para intentar transformar la sociedad de su tiempo y descripciones de algunas de sus obras, casi todas posteriores a 1910, que son las menos interesantes para un lector del siglo XXI.

Así que al final ha sido un libro bastante aburrido porque el perfil más atractivo de Wells es su obra literaria temprana, mientras que sus apetitos sexuales y su búsqueda de reconocimiento social e intelectual son aspectos convencionales del ser humano. Creo que es un libro fallido por parte de Lodge, que no ha sabido plasmar la fascinación que causó Wells en su época ni la magia que siguen teniendo sus marcianos invasores y su viajero temporal. 

martes, 5 de mayo de 2020

El espejo de un hombre

El espejo de un hombre
Stephen Greenblatt

Probablemente todos los datos conocidos sobre la vida de William Shakespeare podrían escribirse ocupando menos de un folio. Una paradoja, dado el renombre y el éxito que llegó a tener en vida y que se ha acrecentado con el paso de los siglos. El First Folio, la primera edición más o menos completa de sus obras teatrales, no se publicó hasta pasados siete años de su muerte e incluyó, entre otras obras inéditas, nada menos que Julio César, que no se había publicado nunca antes y que quizá hubiese terminado perdida.

Así que, después de siglos en los que multitud de estudiosos han recabado toda la información posible sobre el bueno de William, y visto que no parece que pueda encontrarse mucho más, Greenblat busca al hombre a partir de esos pocos hechos conocidos buceando en lo que dejó escrito: el padre, prócer de la comunidad y próspero fabricante de guantes, que termina arruinado y alcohólico (Falstaff, Hamlet sobre el alcohol); la actividad de William como guantero hasta que logró ganarse la vida como actor (referencias a la piel y el modo en que se trabaja dispersas en toda su obra), etc.

Un libro que recrea la época y el reflejo que pueda quedar del hombre en lo que nos ha llegado de su obra.

lunes, 4 de mayo de 2020

La frontera de las sombras

La frontera de las sombras
Tad Williams

Abandonado. Una tetralogía milenaria en páginas. Esperaba algo entretenido pero Williams quiso hacer algo especial y en realidad es lo de siempre pero con tanta obsesión por los detalles que termina aburriendo.

viernes, 24 de abril de 2020

Conan

La cosa de la cripta
Sprague de Camp
La Torre del Elefante
Robert E. Howard
La mano de Nergal
Robert E. Howard
La ciudad de las calaveras
Lin Carter & Sprague de Camp

Primera entrega de la integral Conan recopilada por Martínez Roca en los 90, reuniendo en orden cronológico todas las historias protagonizadas por el bárbaro de ojos azules como el hielo. Martínez roca publicó lo escrito por Howard y también las contribuciones de Sprague de Camp y Lin Carter (novelas y relatos propios, correcciones a las ediciones originales e inserciones hechas para dar coherencia al conjunto).

Un icono de la literatura fantástica ideado por el fugaz y prolífico Howard, que se suicidó a los 30 años sin haber abandonado el mundo de las revistas pulp. El volumen de su producción y el medio en que se publicaba debieron de influir bastante en su no estilo: prosa sumaria e historias casi sin desarrollos y con una estructura que se repite una y otra vez (Conan en apuros, Conan se enfada, Conan se lía a mamporros y se queda con la chica).

A pesar de ello, Howard lograba un ritmo trepidante, buenas y variadas ambientaciones y un elenco de villanos de lo más atractivo. Los sucesores fueron completamente respetuosos con los modos de Howard; o al menos a mí me resulta imposible distinguir lo escrito por unos y por otros.

En este volumen encontramos unos cuantos relatos y dos ¿novelas? que en realidad se asemejan a relatos algo mas extensos. Las dos novelas respetan la tradición de los folletines y cada capítulo termina en una situación de suspense cuya resolución solo podría conocerse a la semana siguiente.

Es una lectura que requiere una aproximación ingenua, que busca (y consigue) entretener ofreciendo aventuras exóticas. Me pregunto hasta dónde habría llegado Howard si hubiera dispuesto de más tiempo porque hay destellos que, quizá, podrían haber dado más talla literaria a su Conan.

lunes, 20 de abril de 2020

En el principio fue la oscuridad

En el principio fue la oscuridad
R. Scott Bakker

Relectura aprovechando la cuarentena. Primer libro de tres, que luego continuaron con otros dos que ya no se tradujeron al castellano.

Son las Cruzadas vistas por la magia. Una mezcla fascinante de sistemas filosóficos, política y magia desencadenada por la ambición de un solo hombre, descendiente de un pueblo ya olvidado y casi reducido a cenizas.

El desquiciado Emperador, el misterioso hombre venido del norte, la prostituta, las Escuelas mágicas y, sobrevolándolo todo, el terrorífico Consulto, ya olvidado, y su némesis, el Mandato, caído en desgracia al enfrentarse a un enemigo supuestamente inexistente.

Me ha gustado tanto como la primera vez.

jueves, 9 de abril de 2020

Hombre / Que viene Valdez

Hombre / Que viene Valdez
Elmore Leonard

Dos novelas canónicas del género. El villano, egoísta y autoritario, la mujer, casi un objeto, y el héroe, sobrio y vulnerable, pero dispuesto a afrontar su destino.

Ambientación sensacional, gran pulso, buenos personajes y edición de lujo para un autor “de segunda” dedicado a un género “de segunda”  que era más capaz de hacer su trabajo que muchos autores “de primera”.

sábado, 4 de abril de 2020

Terapia

Terapia
David Lodge

Lawrence “Michelines” Passmore, guionista televisivo de éxito, nos cuenta en un diario personal sus tribulaciones y vaivenes vitales. Un persistente dolor de rodilla, una sacudida sentimental, un escollo profesional y el encuentro con Kierkegaard. Así dicho suena serio y trascendente, pero esta especie de Chumy Chúmez consigue ser profundo y divertido. Llega a la patata.

Muy bien escrita, con una parte central genial en la que lo que parecen las conversaciones de terceros son en realidad las anotaciones de Lawrence sobre cómo cree que es visto por otros. Lástima los capítulos en los que rememora su primer amor y en el que recorre el Camino de Santiago, que son algo más flojos que el resto.

La novela se publicó en 1995 y nos describe un mundo lleno de fax, en el que la gente escribía cartas, compraba sellos, usaba el teléfono para hablar… a veces resulta más cercano al siglo XIX que al XXI.

miércoles, 1 de abril de 2020

Un cuento oscuro


Un cuento oscuro
Naomi Novik

Una pieza peculiar este oscuro cuento. No puede ser más convencional, con su bosque tenebroso, el ambiguo hechicero, la aldeana con potencial y la corte llena de intrigas; y, a la vez, tiene un aire nuevo, un toque diferente. El ambiguo hechicero es una persona muy frágil, la aldeana con potencial una chica muy normal y la corte es más ambigua de lo que parece.

Gran ambientación, una descripción vívida de la magia, personajes reales y bien escrito. Me lo he pasado muy bien leyéndolo.

martes, 31 de marzo de 2020

Las nuevas rutas de la seda


Las nuevas rutas de la seda
Peter Frankopan

Tras el éxito de su ensayo anterior, una aproximación a la historia desde un punto de vista no occidental, Frankopan aborda en este libro la situación actual, el desplazamiento de los centros económicos y de poder de Occidente a Oriente. Los hechos referidos no son anteriores a 2010, lo que da al ensayo inmediatez, pero le resta la posible perspectiva que se puede ganar con el tiempo. Tal vez esa falta de perspectiva haga que demos importancia a sucesos que son más superficiales que sustantivos y que pasemos por alto otros que marcarán una pauta. En cualquier caso, es un punto de vista sobre el mundo actual más detallado que el que suelen arrojar los medios de comunicación convencionales.

Ya la introducción nos pone, con los datos por delante, en una tesitura de la que en Europa no solemos ser conscientes: el 70% de las reservas petróleo mundiales y el 65% de las de gas natural están en Asia; allí se produce el 50% del trigo y el 85% del arroz mundial y atesoran el 80% de todo el silicio y tierras raras conocidos, que son la columna vertebral de la producción tecnológica actual. Para 2027 el PIB de las grandes ciudades asiáticas habrá superado al de las europeas y norteamericanas sumados.

A estas riquezas en recursos hay que añadir la colosal transformación experimentada, especialmente por China, en los últimos 30 años: la inversión en tecnología, en formación, la orientación a la producción industrial de calidad, dejando de ser meros ensambladores de productos, el establecimiento de objetivos a largo plazo… de repente Occidente se ha visto sacudido del sueño de los últimos 500 años de dominación y se ha encontrado en un mapa con múltiples polos de poder y sin un plan para reponerse del susto.

Ante este panorama, contrasta la reacción occidental (pánico, histeria, miedo) con la oriental (planificación, expectativas, esperanza). Frankopan también recoge los enormes problemas de la zona asiática, su falta de uniformidad, la fragilidad de algunos de los cambios experimentados y recoge testimonios y ejemplos de lo volátil que es la situación actual, en la que las alianzas y rivalidades de los últimos cien años están modificándose.

En la página 269 aparece esta reflexión:

“El surgimiento de este nuevo mundo se está produciendo ante nuestros ojos, impulsado por transferencias de poder tan radicales que es difícil pensar que algo pueda detenerlas, frenarlas o contenerlas, salvo las mismas fuerzas del conflicto, de la enfermedad y del cambio climático que han desempeñado un papel tan importante en el pasado. Son esas fuerzas las que han dado forma a la historia mundial y las que modulan y remodelan el presente y el futuro.”

Y justo ahora el corona virus. Un libro para reflexionar.

jueves, 12 de marzo de 2020

El ruido del tiempo

El ruido del tiempo
Julian Barnes

Otro autor sin leer con una trayectoria brillante. No sé si la de esta novela será su temática habitual. En esta ocasión Barnes se acerca a la agonía personal, íntima, silenciosa de Shostakovich; al aplastamiento del alma y de la voluntad, a la vergüenza de doblegarse ante el Poder para conservar la vida.

Prosa de altos vuelos, ensamblada con originalidad y mano maestra. Una ficción tangente a la realidad que nos describe mejor que cualquier biografía lo que debió ser la vida para Shostakovich el hombre.

“¿Qué podía oponerse al ruido del tiempo? Sólo esa música que llevamos dentro – la música de nuestro ser – que algunos transforman en auténtica música. Que, a lo largo de las décadas, si es lo suficientemente fuerte y auténtica y pura para acallar el ruido del tiempo, se transforma en el susurro de la historia.”

viernes, 6 de marzo de 2020

Léxico familiar

Léxico familiar
Natalia Ginzburg

Abandonado a la mitad. Otra autora laureada con el Nobel, otro libro prestigioso… Empecé con la introducción, que yo pensaba que era parte de la historia, y luego vi que no; era un prólogo a esta edición. La mejor prosa del libro está en ella. Lo demás es candoroso y encantador pero tan uniforme que a mí ha terminado aburriéndome.

martes, 3 de marzo de 2020

El cielo de piedra

El cielo de piedra
N. K. Jemisin

Cierre cosido al milímetro de todo lo anterior. Se explican los orígenes de todas las razas y sus enemistades y la trama tiene un final canónico.

No está mal, pero el sentido de la maravilla del primer libro queda completamente enterrado.

martes, 25 de febrero de 2020

Historia del silencio

Historia del silencio
Alain Corbin

En este mundo ultra conectado, de opiniones a todo volumen y exposición de la intimidad, un acercamiento al silencio.

"La sociedad nos conmina a someternos al ruido para formar así parte del todo, en lugar de mantenernos a la escucha de nosotros mismos. De este modo, se altera la estructura misma del individuo."

Un recorrido aleatorio, apegado a los afectos y tradiciones del autor sobre el silencio en sus distintas manifestaciones y usos. Para mi gusto está demasiado teñido de religión, un área que a mí me interesa poco, por lo que no me ha resultado tan atractivo como esperaba. Aún así, los capítulos “Aprendizajes y disciplinas del silencio” (sobre la inundación de ruido del siglo XIX y las diferentes reacciones) e “Interludio: José y Nazaret o el absoluto del silencio” (sobre la mudez del ¿padre? de Jesús) me han parecido deslumbrantes.

lunes, 24 de febrero de 2020

El portal de los obeliscos

El portal de los obeliscos
N. K. Jemisin

Como ya sesapinaron mis grándulas de orograta, en esta entrega Jemisin deja en segundo plano el formidable entramado que armó para describir su mundo y se dedica a hacer que los personajes vayan de acá para allá, preparando lo que imagino será la reunión en el último volumen.

Respecto a la historia conocida, solo sucede un acontecimiento que aclara la lucha de facciones y plantea una situación de enfrentamiento extremo.

Está muy bien todo y sigue siendo una historia atractiva, pero aún no entiendo que los autores se presten a alargar de esta manera las tramas. Con un libro podría haberlo resuelto todo y le habría quedado redondo. Sospecho que el remate de la historia no estará ni de lejos a la altura de la inventiva de la primera entrega.