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viernes, 28 de octubre de 2022

Palabras radiantes

 

Palabras radiantes
Brandon Sanderson
 
Más de lo mismo. Repetitivo, tedioso, sin ninguna evolución en los personajes y previsible a más no poder.
 
Abandonado.

viernes, 16 de septiembre de 2022

El camino de los Reyes

 

El camino de los Reyes
Brandon Sanderson

Primero de lo que supuestamente serán diez libros. Si se cumple el plan y Sanderson es igual de prolijo en los otros nueve, ¡¡¡habrá publicado más de 14.000 páginas!!!

Lo que tenemos es una historia fantástica más, con un reino de aspecto medieval en el que un monarca intenta unificar a sus diversos nobles. El reino se ve asolado periódicamente por tormentas terribles que parecen conectadas con sucesos de un pasado ya legendario. Como suele suceder, las leyendas eran más que eso y, poco a poco (muuuuyyyy poco a poco) vamos viendo las conexiones entre los acontecimientos presentes y los pasados.

En realidad, con doscientas páginas podría haber contado lo mismo y con mejor estilo, pero los tochos son la moda en el género y, cuantas más entregas, mejor. Ha sido entretenido para leerlo en las vacaciones. No sé si leeré alguno más.

miércoles, 8 de julio de 2015

Legión y El alma del Emperador

Legión y El alma del Emperador
Brandon Sanderson

Dos novelas cortas del prolífico Sanderson. Aquí fija su imaginación más que en esas sagas de miles de páginas que le ha dado por escribir, así que la narración es más concentrada y la idea central de cada relato está mejor explotada.

Legión es un genio esquizofrénico que combate su prodigiosa brillantez escindiéndose en diferentes personalidades a las que convoca según qué rama del conocimiento humano requiera la ocasión. La fabricación y el robo posterior de una cámara de fotos capaz de fotografiar hechos pretéritos sucedidos en el lugar en que se haga la foto llevarán a nuestro héroe a una nueva aventura. Mucho humor y acción trepidante.

El alma del emperador” es fascinante. La idea de partida es la de una falsificadora capaz de copiar, reconstruir o fabricar objetos mediante el estudio de su historia pasada. El estado catatónico del emperador obligará a su consejo privado a intentar copiar su alma para evitar que las facciones rivales se hagan con el poder. Preciosa la descripción de los sellos que fabrica la falsificadora para crear sus copias y el tira y afloja con los grandes del reino, que necesitan su ayuda pero consideran sus prácticas abominables.

sábado, 1 de septiembre de 2012

Nacidos de la Bruma


Nacidos de la Bruma
Brandon Sanderson
I. El Imperio Final
II. El Pozo de la Ascensión
III. El Héroe de las Eras

Una nueva trilogía (¡qué raro!) de género fantástico. Como el autor tenía buen cartel y en general las valoraciones de los aficionados eran positivas, me embarqué en su lectura (también influyó que me regalaran el primer libro).

Ya es casi una norma en la fantasía contemporánea que la magia esté regida por reglas, que casi se comporte como una ley física. Sanderson procede canónicamente y determina con precisión el origen de los poderes mágicos, sistematizando también sus propiedades, usos y limitaciones. Esta vez el uso de la magia está vinculado a la capacidad de algunos individuos para manipular metales de uno o varios tipos, bien quemándolos en su interior, bien almacenándolos en recipientes físicos, para después hacer uso de ellos. El uso de esas reservas de metal permite aumentar la fuerza, agudizar los sentidos, almacenar recuerdos, etc.

En “El Imperio Final”, primero de los tres libros, se describe someramente la historia de dicho imperio y el malestar social generado por él. Cada capítulo está precedido por una entradilla que recoge fragmentos del diario de uno de los personajes principales del relato; ese diario nos permite vislumbrar el hecho que condujo a la existencia del Imperio. En esta primera novela asistimos a la lucha entre el imperio y su descontenta masa social y en cierto modo es como si la historia empezase al revés, porque al finalizar el libro descubrimos que lo que parecía una situación consolidada no lo es, y el diario cobra al final una enorme importancia.

En el segundo libro (“El Pozo de la Ascensión”) se retoma la historia un año después de los acontecimientos descritos en el volumen anterior. Sanderson cae en esa práctica habitual y desacertada de volver a perfilar algunos personajes y hechos que son perfectamente conocidos para quien haya leído la primera novela y que imagino no aportarán demasiado a quien no lo haya hecho. Se repiten las entradillas al comienzo de cada capítulo para terminar formando parte del argumento. Esta segunda parte, en contra de lo que suele ser habitual, no se limita a ser una transición hacia la resolución de la historia y vuelve a aportar giros argumentales y una peripecia completa muy entretenida.

El Héroe de las Eras” también deja transcurrir un año respecto a su predecesor. Vuelven las entradillas antes de cada capítulo para aportar una nueva perspectiva a todo lo narrado hasta este momento. En este tercer volumen la mayoría de los capítulos son mucho más cortos, para así prestar atención a todos los focos de acción que se han ido creando, por lo que la lectura es muy ágil. Me ha parecido curiosa, porque quizá es infrecuente la aparición de estos guiños tan directos en un libro de fantasía, la parte de la historia que describe contra un sistema político que recuerda inmediatamente al stalinismo. Independientemente de esta anécdota, el tono es similar al de las dos novelas precedentes; es decir, entretenida pero con información redundante (Sanderson emplea muchas páginas para repetir hechos ya conocidos). Este tercer volumen hace de broche y cierra completamente la historia que comenzó en “El Imperio Final”, si bien la conclusión me ha parecido un tanto pastiche: es un final cumplidor aunque no del todo satisfactorio.

En resumen, no es una novela aquilatada como el Geralt de Sapkowski ni consigue ser la epopeya de Malaz. Tampoco posee el turbio atractivo de Abercrombie, pero está escrita con oficio y es enormemente entretenida. Aunque el fuerte de Sanderson desde luego no son ni las introspecciones ni los perfiles psicológicos, que están trazados de modo muy evidente, sin encanto ni misterio, no cansa nunca y es una lectura amena. Bien por Sanderson.