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viernes, 31 de agosto de 2018

Historia económica de la población mundial

Historia económica de la población mundial
Carlo M. Cipolla

El gran Cipolla siempre fue sintético en sus ensayos. Con él la tarea de reducir a poco más de cien páginas un recorrido como este parece sencilla.

El ensayo es de 1961, se actualizó una década más tarde y así quedo por decisión del autor. Cipolla arranca con la descripción de las sociedades nómadas que viven de la caza y la recolección para pasar al hombre agricultor y, finalmente, a la sociedad de la Revolución Industrial. Fijadas las características de esos tres tipos de economía, se estudian las fuentes de energía, la producción y el consumo y la natalidad y la mortalidad, que es donde mas brilla el historiador italiano.

Los dos últimos capítulos son una indagación sobre la cantidad de seres humanos que puede soportar el planeta y un “¿hacia dónde vamos?”. Aunque es un libro muy antiguo, se pueden encontrar muestras de perspicacia enormes (pg. 110):

“(las sociedades industriales) tienen que resolver el problema de cómo utilizar su elevado número de personas de edad. El problema no es fácil, especialmente debido a que, dado el dinamismo de las sociedades industriales, a sus ancianos no se les considera depositarios vivos de sabiduría y conocimientos, sino que se les tiene por reliquias inútiles del pasado”

La última cita del libro es de Platón (Eutidemos, XI):

“La riqueza no es una bendición por sí misma; si la guía la ignorancia, la riqueza es un mal peor que la pobreza, ya que tiene más fuerza para empujar las cosas hacia donde no deben ir; si la dirigen la sabiduría y el conocimiento, la riqueza es una bendición”

lunes, 25 de septiembre de 2017

Pequeñas crónicas

Pequeñas crónicas
Carlo M. Cipolla

Una recopilación de colaboraciones en la prensa aparecidas entre 1985 y 1997 que reflejan el estilo del autor: brevedad, precisión, conocimiento enciclopédico y bonhomía . Cipolla debió de ser un gran profesor.

Las crónicas se agrupan en dos partes; la primera más ecléctica y la segunda centrada en asuntos históricos relacionados con la economía. Así sabemos de los tejemanejes de Giotto para alquilar telares, la peripecia de la presencia italiana en la Exposición Universal de Chicago de 1893, el origen de los términos lira y dólar o los quebraderos de cabeza de Felipe II con la deuda pública.

Un libro hermoso por dentro y, en esta edición de Ares y Mares, también por fuera.

viernes, 30 de agosto de 2013

Allegro ma non troppo

Allegro ma non troppo
Carlo Maria Cipolla

En el segundo ensayo de este breve libro se formulan las Cinco Leyes Fundamentales sobre la estupidez humana más un corolario de la Quinta Ley. Mediante un agudo análisis se clasifica a los individuos como incautos, inteligentes, malvados o estúpidos y se describe un método gráfico que permite ubicarlos en un cuadrante cartesiano de acuerdo al grado de ingenuidad, inteligencia, maldad o estupidez que muestren en sus acciones para con otros individuos. Al final del ensayo se facilitan una serie de gráficas para que el lector pueda realizar un seguimiento sistemático del grado de estupidez de las personas con las que trata habitualmente.

El primer ensayo es menos práctico pero más sabroso pues explora cómo la pimienta influyó decisivamente en la economía de la Edad Media, así como en el desencadenamiento de las Cruzadas. Está hecho con tanto primor y es tan agudo y atinado que solo me atrevo a citar una de las reflexiones que lo trufan:

El caso es que los italianos habían intuido el enorme potencial comercial que proporcionaba la ocupación cristiana de la Tierra Santa (…) y los italianos se adueñaron del comercio y obtuvieron beneficios mopolísticos notables. Si lo hubieran hecho los holandeses, los alemanes o los ingleses, habrían sido citados en los manuales de historia como ejemplos admirables de ética protestante y encomiables campeones del protocapitalismo. Tratándose tan solo de italianos, fueron definidos como ejemplos deplorables de avidez y de falta de escrúpulos comerciales.

Si un divertimento de Mozart fuera literatura en vez de música, sería como este libro.