lunes, 19 de enero de 2015

Refugio del viento

Refugio del viento
George R. R. Martin, Lisa Tuttle

Un libro mítico que editó Martínez Roca en los ochenta, se descatalogó y desapareció del mapa hasta que Gigamesh volvió sobre él recientemente. Lo encontré cuando aún estaba descatalogado en una librería de segunda mano a precio de ganga, así que no lo dudé. Después la pila de pendientes impone su ley y hasta ahora no me lo he leído. Y, como suele pasar con estas cosas que se desean tanto, al final tampoco es un libro para tirar cohetes.

La escritura no tiene la fuerza habitual de Martin (de Lisa Tuttle no he leído nada más) y las imágenes tampoco. Hay mucho esmero en componer una sociedad estratificada en la que los alados son una clase privilegiada y que está regida por tradiciones que han permanecido inamovibles en el tiempo. La pasión de la protagonista, una advenediza entre los alados, impone un nuevo paradigma del que surgirán conflictos y también oportunidades.

El libro es entretenido pero algo soso y no me he sentido implicado ni en los conflictos ni en las peripecias de ninguno de los personajes.

domingo, 4 de enero de 2015

Galveston

Galveston
Nic Pizzolatto

Una breve novela negra. Un matón, una encerrona, la huida con acompañantes inesperados y el abrupto final. La historia es convencional pero está narrada con una estructura que salta dos veces hacia adelante en el tiempo, lo que añade estrés al argumento.

Muy entretenido.

jueves, 1 de enero de 2015

La tempestad del Segador

La tempestad del Segador
Steven Erikson

Séptima entrega de Malaz, que he recibido con las mismas ganas de siempre. Esta vez se resuelve la trama planteada en el quinto libro (tiste edur y letheriis), aparecen los malazanos, hasta ahora ajenos a ese conflicto, y se reúnen Icarium y Karsa, figurando también en el reparto Silchas Ruina.

Sigue siendo un gran libro de fantasía pero sin duda es el que menos me ha gustado de los que llevo leídos de la saga. Erikson opta por el estilo de Esslemont: puntadas cortas y acumulación de elementos para incrementar la tensión y resolverla en el gran acto final. Sin embargo, me parece que a Erikson le va más la épica desatada que la organización meticulosa.

Creo que las mayores pegas son los extensos pasajes reflexivos (el poder, cómo utilizarlo, la traición, el paso del tiempo...) que no siempre interesan y a veces interrumpen la progresión de las tramas y que la concentración de determinados personajes en un mismo lugar al mismo tiempo (Karsa, Silchas, Icarium, el Emperador edur, varios dioses ancestrales) promete acción a una escala que Erikson no nos da en este libro.

Año a año nos vamos acercando al final de todo. Visto lo que llevo leído, estoy seguro de que no decepcionará.

domingo, 28 de diciembre de 2014

Prefacio a Shakespeare

Prefacio a Shakespeare
Samuel Johnson

Acantilado recupera el prefacio que escribió Samuel Johnson para la edición en ocho volúmenes, preparada por él mismo, de la obra completa del bardo. Es una pieza breve en la que Johnson comenta la imposibilidad de conocer los textos originales debido a que no hubo ediciones preparadas por el propio dramaturgo. Lo más interesante son los comentarios a la labor de editores anteriores a él, de los que alaba los aciertos pero sin empacho de sacudirles cuando lo cree necesario (corto de entendimiento, un necio, un descuidado, etc.).

No ha estado mal pero me ha sucedido lo que otras veces en las que he leído textos de este autor: me gusta más cómo escribía su biógrafo Boswell.

miércoles, 24 de diciembre de 2014

Ad Astra

Ad Astra
Peter Watts

Después del brillante “Hic sunt dracones” tenía muchas ganas de leer este recopilatorio que también edita en formato electrónico Fata Libelli. Esta vez, aunque tienen interés, los relatos no han llegado a deslumbrarme.

Malak” es una complicada máquina bélica que funciona con un sofisticado software en el que el mundo se reduce a enemigos, aliados y neutrales. El objetivo de las misiones de Malak es destruir a los enemigos sin preocuparse de los neutrales... hasta que un nuevo software introduce el concepto de daños colaterales.

Un nicho” se desarrolla en una estación científica situada en una fosa abisal. La ambientación es sensacional, pero parece que el relato va a ser una cosa y, justo al final, resulta ser otra en la que lo anterior queda solo como envoltorio.

La isla”, similar al relato anterior, también de ambientación claustrofóbica, se desarrolla durante un larguísimo vuelo espacial cuyos tripulantes son una humana y su hijo junto a un chimpancé inteligente. De nuevo la trama es la excusa para el giro final del argumento.

Las cosas” es el que más me ha enganchado. Emula el argumento de la película “La cosa” desde el punto de vista del alienígena.

Por último, “El plato fuerte”, que sin lugar a dudas es el peor con diferencia: ballenas inteligentes pactando con empresarios sin escrúpulos. No hay por dónde cogerlo, aunque está contado con habilidad.

En resumen, todos están bien escritos. “La isla” y “Un nicho” tienen una ambientación fascinante pero, para mi gusto, desperdiciada por el tratamiento psicológico que Pratt da al argumento; "Malak” es interesante y “Las cosas” muy bueno. Un autor que habrá que seguir.

sábado, 20 de diciembre de 2014

Manuscrito encontrado en Zaragoza

Manuscrito encontrado en Zaragoza
Jan Potocki

Un libro famoso al que nunca me había acercado. La edición de Atalanta de “Las mil y una noches” ha provocado un aluvión de comentarios y en uno de ellos leí que Potocki viajó a Oriente para encontrar un manuscrito original de la obra; no lo halló y cuando regresó a Europa escribió esta novela (aparte, el hombre era un erudito que se dedicaba a la ciencia y a otros campos del conocimiento humano). En definitiva, fue el autor el que me llevó al libro.

En realidad recuerda mucho a “Las mil y una noches” o al Quijote: durante el viaje de un joven oficial francés hacia Madrid a través de Sierra Morena se producen todo tipo de encuentros y de sucesos fantásticos que a su vez generan nuevas historias, insertas en la trama principal, la cual es solo el hilo en el que se engastan el resto de narraciones. Después de leer el primer decamerón entero, aunque me gustaba el estilo, me he dado cuenta de que en realidad me daba lo mismo todo lo que me contaban. Las historietas están bien narradas y las hay de todo tipo (humorísticas, amorosas, terroríficas) pero no he terminado de engancharme al libro.

Queda apartado para un posible segundo intento.

miércoles, 3 de diciembre de 2014

La muerte del Nigromante

La muerte del Nigromante
Martha Wells

Animado por las buenas referencias, leí “El fuego elemental” y la verdad me pareció solamente algo hecho con buenas intenciones. Esta otra novela se editó cinco años después. Cinco años que Martha Wells dedicó a escribir varias obras y se nota la práctica adquirida.

Mejor prosa, una argumento mejor desarrollado, con varias intrigas que confluyen al final, un hechicero encantador, unos ladrones y un inspector holmesianos, un malo en condiciones y un estupenda ambientación fantástica que le debe mucho al Londres victoriano.

Entretenida y bien hecha.

miércoles, 26 de noviembre de 2014

El camino de la magia

El camino de la magia
Varios autores

Recopilación de relatos de género fantástico realizado por John Joseph Adams. El tono general es bueno y ninguno resulta aburrido. Pero solo me han parecido memorables:

“En las tierras perdidas” (R. R. Martin) sobre una hechicera a la que es mejor no pedirle ningún deseo

“El tahúr” (Rajan Khanna) sobre el propietario de una mágica baraja

“Un veneno demasiado mortífero” (Krista Hoeppner) en el que revisitamos la isla de Circe desde el punto de vista de un miembro de la tripulación

“Solsticio de invierno” (Mike Resnik) con Merlín haciendo de Benjamin Button

“Traumas infantiles de los muertos” (Tim Pratt), un divertido enredo familiar entre madre y hermanos hechiceros

“Destierro en un clic” (Jeremiah Tolbert), una original y cómica combinación de informática y magia

Edición mediocre de Minotauro con abundantes erratas.

domingo, 9 de noviembre de 2014

Reflections on Toscanini

Reflections on Toscanini
Harvey Sachs

Una especie de epílogo a la rigurosa biografía del mismo Sachs sobre el maestro de Parma. El último capítulo, una comparación entre varias grabaciones de la Séptima de Beethoven, fue escrito para la publicación del volumen, mientras que el resto son ampliaciones de artículos anteriores del autor para diversas revistas y periódicos.

El primer capítulo es el que más me ha gustado. Trata la situación de la figura musical de Toscanini en el momento en que apareció este libro (1991); resulta curiosa la comparación que realiza con Karajan, alejando a Toscanini de los tópicos del momento... pero cayendo en todos los que la crítica de la época había acumulado sobre el salzburgués. Está visto que solo el tiempo es capaz de dejar las cosas en su sitio. En cualquier caso brillante y también desconcertante, acostumbrados como estamos a pensar en Toscanini como el director de las grabaciones con la NBC, la ubicación temporal que hace Sachs del maestro italiano: en la apabullante nómina de cantantes con los que trabajó aparecen nombres elegidos por Tchaikovsky, Mascagni o Bizet para sus estrenos y otros que continuaron en activo hasta la década de los ochenta del s.XX. También llama la atención la inmensa cantidad de música que estrenó o lo pronto que abandonó a determinados autores (la última vez que dirigió una ópera de Rossini fue en 1906 y de Bellini en 1898).

El resto de capítulos tratan de la relación con el fascismo de Mussolini, con Bayreuth, de la llegada a la Scala o su primer contrato en Turín. Un buen complemento a la biografía aunque no se puede decir que revele nada realmente nuevo. El capítulo dedicado al legado de Toscanini, escrito a finales de los ochenta, ha quedado obsoleto puesto que gran parte del material musical que cita lo publicó RCA y ha circulado ampliamente desde comienzos de los noventa.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Fuego y cenizas

Fuego y cenizas
Michael Ignatieff

Éxito y fracaso en política” es el subtítulo de este breve libro. Ignatieff, catedrático en Harvard, respetado intelectual, escritor y articulista y seguidor convencido del Partido Liberal de Canadá, decidió que con él las cosas podrían ser diferentes, que podría cambiar el curso político de su país.

En estas doscientas páginas cuenta cómo las convicciones, pero también la arrogancia y la ambición le impelieron a optar primero por un escaño en un distrito electoral, luego a la presidencia de su partido y más tarde a luchar por el sillón del Primer Ministro. El trato con los electores, con los rivales políticos, con su propio partido; los éxitos, los fracasos, la amargura de no saber hacerse entender y sentirse expuesto y traicionado permanentemente; las ideas llevadas a cabo, los seguidores, el trato con su equipo electoral. Todo esto lo pone Ignatieff negro sobre blanco con una sinceridad pasmosa.

La mayor parte de lo que cuenta, especialmente lo referido a la campaña electoral permanente a la que se dedican con entusiasmo la mayoría de los políticos en lugar de trabajar para su comunidad, es conocido. Pero nunca lo habíamos leído así de claro y dicho por alguien que ha estado en la cocina donde se cuece todo.

domingo, 2 de noviembre de 2014

Cómo se escribe la historia

Cómo se escribe la historia
Barbara W. Tuchman

La gran Tuchman recopiló, ya al final de su vida, una serie de artículos en este volumen que tradujo Gredos hace ya unos años.

El primer bloque (“El oficio”), que a priori me parecía el más interesante, recoge varios discursos y artículos de la autora sobre la historia: cómo elegir las fuentes, cómo diseñar el estilo del ensayo o el libro, cómo decidir qué hechos son importantes, etc. La verdad es que ha sido la parte más aburrida; al poco de empezar, uno se da cuenta de que en realidad no le importa la opinión de Tuchman sobre estos temas en los que además, por algún motivo, carece de la chispa y la capacidad de entretener que muestra en otros.

La segunda parte (“El producto”) está dedicada a artículos y conferencias sobre temas concretos que en el momento de su publicación eran de actualidad o se consideraron de interés. Es muy bueno “Tren electoral”, sobre la campaña de Roosevelt para las elecciones de 1936; y, leído hoy día, llama la atención “Israel: tierra de infinitas imposibilidades”, que se publicó en 1967 y glosa el recorrido del joven estado israelí: las dificultades políticas, económicas, militares y demográficas que atravesó, los problemas que seguía teniendo en esa época, la determinación de sus pobladores para salir adelante... es increíble que nunca aprendamos y que hoy día se empeñen en hacer atravesar esas mismas dificultades a otros seres humanos. En “La espada más rápida de Israel” (1967, justo después de la Guerra de los Seis Días) se ensalzan la actitud y capacidad de organización del joven estado y se cierra el artículo con una reflexión: “Falta saber qué hará la nación de la conquista y qué hará la conquista de ella”. Sensacional el artículo de 1972 sobre la visita de Nixon a China, que empieza con una elucubración sobre un hipotética visita de Mao a Estados Unidos que fue solicitada por el líder chino antes de que finalizara la guerra, que nunca llegó a manos de Roosevelt y que permite a la autora elucubrar sobre historia-ficción.

El último bloque del volumen (“Lecciones de la Historia”) recoge reflexiones sobre el comportamiento político y sobre algunos de los hechos que sacudieron las relaciones internacionales durante el s.XX. Los dedicados a Vietnam y al “Watergate” son quizá los más relevantes.

En resumen, un libro interesante aunque solo llega a las cotas esperables en alguien como Tuchman en unos pocos artículos.

martes, 28 de octubre de 2014

El tiempo es un canalla

El tiempo es un canalla
Jennifer Egan

Sigo con los Pulitzer. Este de 2011. Es una novela coral, en la que cada grupo de personajes da lugar a otro nuevo, de forma que el relato narra las peripecias de algunos de ellos mezclando episodios de diferentes épocas en las que se entrelazan algunos de los personajes. Como curiosidad, uno de los capítulos es un powerpoint.

Buena factura y estructura trabajada, pero no deja huella. A mí al menos no me ha interesado nada de lo que sucedía, aunque aburrir no aburre.

jueves, 23 de octubre de 2014

Por qué fracasan los países

Por qué fracasan los países
Daron Acemoglu, James A. Robinson

Siempre han existido intentos de ir más allá de la explicación de los hechos históricos; ensayos que pretenden encontrar la “fórmula”, el conjunto de mecanismos que expliquen por qué se producen los acontecimientos y cómo evolucionarán en el futuro. “La decadencia de Occidente”, en el que Splenger presenta la historia como un hecho cultural; los libros de Jared Diamod, que propone una explicación geográfica para describir el devenir de las naciones; los recientes “Imperios” (Burbank & Cooper), “El sueño del Imperio” (John Darwin) – estos dos en realidad son más bien descriptivos -, “¿Por qué manda Occidente?” (Ian Morris) – en el que establece ¡una escala numérica! con la que determinar el papel que jugará cada país en el futuro - y bastantes más, la mayoría de ellos publicados en inglés.

Todos son interesantes e invitan a la reflexión. Pero desde que se publicó en 2012, este “Por qué fracasan los países”, escrito por un economista y un politólogo, ha atraído casi todas las miradas.

Está escrito en un estilo llano y accesible y estructurado con una claridad admirable. En el primer capítulo se presentan dos localidades separadas solo por unos metros: Nogales (Arizona) y la Nogales mexicana, y se describen las enormes diferencias de prosperidad, servicios y oportunidades que existen entre ellas. En el capítulo siguiente se analizan las diferentes teorías con las que históricamente se ha intentado explicar por qué unos países prosperan y otros no señalando las inconsistencias que los autores ven en ellas (pg. 89):

Defenderemos la idea de que, para comprender la desigualdad en el mundo, tenemos que entender por qué algunas sociedades están organizadas de una forma muy ineficiente y socialmente indeseable. (…) Como mostraremos, los países pobres lo son porque quienes tienen el poder toman decisiones que crean pobreza. No lo hacen bien, no porque se equivoquen o por su ignorancia, sino a propósito. Para comprenderlo (…) debemos estudiar cómo se toman realmente las decisiones, quién las toma y por qué estas personas deciden hacer lo que hacen.”

Y en el tercer capítulo establecen su tesis principal (pg. 98):

Las instituciones económicas extractivas tienen como objetivo extraer rentas y riqueza de un subconjunto de la sociedad para beneficiar a un subconjunto distinto”

En contraposición a esas instituciones extractivas existen las inclusivas, que posibilitan una participación más plural en la toma de decisiones mediante la presencia de grupos de interés diversificados, representativos de mayores bloques de población, lo que permite la generación riqueza, la existencia de incentivos y la destrucción positiva (sustitución de modelos ya existentes por otros nuevos, con el consiguiente cambio tecnológico). En definitiva, las instituciones inclusivas cambian los mercados y medios de producción y favorecen la destrucción creativa.

En las instituciones de cualquier país hay una mezcla de comportamientos inclusivos y extractivos, de manera que no todas las naciones, incluso perteneciendo al mismo ámbito cultural, se desarrollan del mismo modo. Son estas pequeñas divergencias, que provocan distintas reacciones ante circunstancias históricas excepcionales, las que determinan que unas naciones logren el éxito y otras no.

En los diferentes capítulos se argumenta con ejemplos históricos (pasados y presentes) muy claros la teoría de que la naturaleza de las instituciones de un país es la que permite o imposibilita el desarrollo económico y tecnológico de la nación. Por lo tanto la instauración del libre mercado, si no va acompañada de un cambio inclusivo en las instituciones, no permitirá el desarrollo del país (en contra de la opinión “liberal” imperante):

Países como Afganistán son pobres debido a sus instituciones extractivas (que dan como resultado la inexistencia de derechos de propiedad, ley y orden o buenos sistemas legales y que conducen al dominio asfixiante de la vida política y económica ejercido por las élites nacionales e, incluso, locales)”

Para según qué “estadistas”, “expertos” y “periodistas” este libro debe haber sido una píldora de cianuro, bien lejana de aquella Arcadia feliz que dibujó Fukuyama en “El fin de la Historia” que jamás existió salvo en en el interior de algunas mentes y cuentas corrientes.

miércoles, 22 de octubre de 2014

El honor de la reina

El honor de la reina
David Weber

Segundo libro de la saga Harrington. Esta vez Weber dedica el primer tercio de la novela a detallar el conflicto diplomático en torno a los rivales Grayson y Masada y la idiosincrasia de sus respectivas sociedades. No es el fuerte de Weber y la historia resulta algo aburrida.

Después entra en juego la flota y ahí Weber sí está en su elemento, calculando velocidades de disparo, distancias recorridas por las naves y operaciones de los marines.

En realidad, respecto al título anterior, es más de lo mismo. Entretenido pero algo repetitivo. Hay que espaciar más las lecturas de las siguientes entregas.

miércoles, 15 de octubre de 2014

La utilidad de lo inútil

La utilidad de lo inútil
Nuccio Ordine

Un canto a las Humanidades, a la literatura, a la filosofía, a la música, a todo lo que no produce dinero ni beneficio inmediato pero nos hace lo que somos.

Las riquezas hacen a los hombres insolentes, soberbios, ignorantes, traidores, faltos de amor, presuntuosos en su ignorancia” La Ciudad del Sol (Tommaso Campanella, 1623)

El libro es una recopilación de citas comentadas por Ordine como estas:

Gusto es la facultad de juzgar un objeto o una representación mediante una satisfacción o un descontento, sin interés alguno. El objeto de semejante satisfacción llámase bello”. Kant sobre el gusto

Es el gozar, no el poseer, lo que nos hace felices”. Montaigne

Al final se incluye un breve ensayo de Abraham Flexner (La utilidad de los conocimientos inútiles) que hace un pequeño recorrido por los inventos que forman parte de nuestra vida cotidiana y que habrían sido imposibles sin laboriosos trabajos previos que se emprendieron solo por el afán de conocimiento, sin esperar nada más a cambio.

La verdad es que una vez terminado, queda una enorme sensación de melancolía. Da la impresión de que no vamos a recuperar nada de lo que hemos perdido en tantos años de depredación.

martes, 30 de septiembre de 2014

Codex Alera (I, II y III)

Codex Alera (I, II y III)
Jim Butcher

I. Las Furias de Alera
II. La Furia del aprendiz
III. La Furia del cursor

Cuando salió el primero de los libros, y después de haber probado con el mago Harry Dresden, personaje insignia del autor, no me decidí a leerlo porque esperaba un libro de fantasía enfocado al público juvenil. En cierto modo es así, pero solo hasta cierto punto; para esta serie Jim Butcher ha previsto un argumento más elaborado y planificado claramente antes de iniciar la escritura de los libros.

Comencé en orden y he llegado hasta el tercero (el último publicado). Todos son muy entretenidos y después del último leído queda claro que la serie es más larga y que el motivo principal de la misma (la identidad de Tavi y qué papel jugará en Alera) no se van a desvelar hasta el final.

Así que cada uno de los libros es en realidad una serie de aventuras, protagonizadas por el grupo principal de personajes, que se resuelven al final de cada libro y que encajan en una trama mayor que abarca toda la serie. Me ha recordado mucho al Vorkosigan de McMaster Bujold aunque es más desenfadado y visceral que nuestro Tavi.

Toca esperar los siguientes (parece que son tres más) para saber cómo termina todo esto.

jueves, 18 de septiembre de 2014

En la estación Basilisco

En la estación Basilisco
David Weber

Trece libros lleva ya escritos David Weber de la saga dedicada a la capitana Honor Harrington. Mujer de armas tomar (en todos los sentidos), fiel cumplidora de su deber y dura como el diamante.

Este es el primer libro de la serie (se publicó en Estados Unidos en 1993) y en él se nos presenta al personaje en su nuevo puesto al mando de una nave espacial de guerra, con unas breves pinceladas en los capítulos iniciales para que sepamos de sus andanzas previas a la consecución del puesto. Una serie de desdichadas casualidades e intrigas, relegan a nuestra heroína a lo que se supone es un destino secundario, una especie de archipiélago Gulag de la Armada de Mantícora. Sin embargo, no todo es lo que parece y así se desarrolla una intriga política que se resuelve militarmente.

Traducción mediocre de la Factoría de Ideas aunque no impide divertirse con la historia, esperpéntica la portada... y extraña la fijación de David Weber con los felinos (aparecen personajes vinculados con lo gatuno en todos los libros suyos que he leído). Muy entretenido. 

martes, 9 de septiembre de 2014

El día de los bárbaros

El día de los bárbaros
Alessandro Barbero

Breve ensayo del historiador italiano especializado en historia medieval sobre la batalla de Adrianópolis. En contra de la grotesca costumbre que tiende a presentar los hechos históricos como puntos de ruptura y jalones ineludibles en el transcurso de los hechos, Barbero nos introduce en las circunstancias que precedieron a la famosa batalla, explicando muy claramente cómo se llegó a la crisis militar. Solo dedica un capítulo a la batalla propiamente dicha y en los posteriores analiza la situación en la que quedó el Imperio después de la derrota.

Sin dramatismos innecesarios y sin melodrama (extraordinario el perfil que traza de Alarico). Claro, objetivo y conciso. El único pero es la prosa, que me ha parecido un poco escolar, quizá por el deseo de Barbero de ser accesible a cualquiera que leyera el libro.

lunes, 18 de agosto de 2014

Iris

Iris
Edmundo Paz Soldán

Fue leer la primera página y verme dentro de la película “Black Hawk derribado”, así que quizá mi lectura se ha visto mediatizada por ese hecho. Lo que aquí se cuenta es la ocupación de un planeta para explotar su riqueza minera, empleando a sus habitantes como esclavos. Esto provoca una rebelión de tintes religiosos y es en ese momento en el que se desarrolla la historia.

El libro está dividido en partes, cada una de las cuales se centra en un personaje (un soldado, una médico, el líder espiritual de la rebelión...) y el argumento se construye desde el interior de cada personaje; para el líder de la rebelión se utiliza el mismo recurso pero empleando capítulos muy cortos, por lo que parece que su periplo sucede a mayor velocidad que el de los demás, aunque lo que se nos cuenta de él abarca un período de tiempo mayor.

No hay ninguna idea nueva respecto a otros relatos del género. Sin embargo, es una novela especial y diferente debido al lenguaje que emplea: una mezcla de “spanglish”, términos inventados, palabras utilizadas en su trascripción fonética, frases construidas en un orden diferente al habitual... pero sin perder la inteligibilidad en ningún momento.

En los agradecimientos el autor comenta que la escritura de su novela le llevó tres años y la verdad es que no es de extrañar. Es todo un logro intelectual y además consigue contar una historia interesante y emotiva. Un gran libro.

viernes, 1 de agosto de 2014

Las doradas manzanas del sol

Las doradas manzanas del sol
Ray Bradbury

Una recopilación de Bradbury que entra y sale del catálogo según desee Minotauro (ahora Planeta). El tono de todos los relatos es marca de la casa: lirismo, a veces exacerbado, a veces cursi, a veces acertadísimo, y todo enfocado hacia la exploración de los sentimientos; en particular de la soledad y el aislamiento.

La verdad es que esperaba más de una colección de relatos tan famosa. Me ha gustado especialmente “El niño invisible” (una bruja hace invisible a un niño para que no la deje sola) y “La sirena”, que abre el libro, es sencillamente excepcional: de lo mejor de Bradbury sin lugar a dudas. Lo demás me ha dejado indiferente o aburrido, aunque tiene el valor de estar bien escrito.