lunes, 4 de mayo de 2015

Juego de tronos

Juego de tronos
George R. R. Martin

Llegó la hora. Han sido años de espera pero al final me ha pesado la invectiva que un enfurruñado Martin le lanzó a un lector en su foro al dudar que fuera a ser capaz de terminar la saga antes de doblarla: “a lo mejor te mueres tú antes de terminar lo que llevo escrito”. Así que allá voy, sin saber si este hombre terminará lo que empezó y con la serie de HBO decidida a terminarlo todo aunque sea al margen de la novela.

Esta primera parte no decepciona nada de nada. Martin se decide por una historia narrada desde diferentes tramas, que se desarrollan al mismo tiempo y se enfocan desde sus respectivos protagonistas. El fulcro del argumento es la posesión del Trono de Hierro, sobre el que se sienta el rey de los Siete Reinos. Alrededor del sitial hay conspiraciones, asesinatos y la ambición desmedida de algunas de las casas nobles del reino; y como contrapunto a todo ello el misterioso Muro, que detiene a lo que sea que aceche al norte, en el frío.

El ritmo es vertiginoso y Martin no tiene piedad con sus creaciones: se comporta con ellos como la vida con todo hijo de vecino. Hay personajes memorables y es un gusto leer cómo Martin logra encerrar todo un carácter en un simple gesto o frase escritos en el momento oportuno (el taimado y despiadado Tywyn Lannister o la valiente Arya, por ejemplo). Los secundarios también tienen enjundia y no hay ningún pasaje en las más de setecientas páginas que no cumpla una función.

Este primer libro (aquí vienen los spoilers) termina con el reino sumido en la guerra tras el golpe de mano de los Lannister para hacerse con el trono, la muerte de Eddard Stark, el resurgimiento de los Targaryen en las estepas gobernadas por los dothrakis y la agitación más allá del Muro, que empieza a mostrarse incapaz de cumplir con su milenaria misión.

Parece que se acerca el invierno, así que me pondré inmediatamente con la primera temporada de la serie y el segundo libro. No quiero olvidar nada.

sábado, 25 de abril de 2015

Rusia y sus imperios

Rusia y sus imperios (1894 - 2005)
Jean Meyer

Un ensayo interesante que recorre la historia rusa desde el último zar hasta el advenimiento de Putin. En el debe el estilo (no sé si propio del autor o debido a la traducción) bronco y demasiado esquemático cuando describe muchos acontecimientos; a veces parece que se trate más de notas apuntadas en un cuadernillo que de un libro.

En cualquier caso, Meyer arroja una luz diferente sobre episodios que determinadas tradiciones han mostrado siempre desde una perspectiva muy limitada. Por ejemplo, la Rusia zarista no se derrumba bajo el empuje bolchevique apoyado por el pueblo ruso, sino que es víctima de la guerra mundial; el rearme de las masas es utilizado por los comunistas para derribar la reducida cúpula que apoyaba al zar y manejaba los asuntos políticos mientras que el ejército, superado por la guerra, en esta ocasión no acude en auxilio del soberano.

De este modo una dictadura es sustituida por otra, puesto que Lenin, ante una multitud de adversarios políticos divididos, hace prevalecer su posición por la fuerza (de las armas primero y de la represión implacable después). Tras la muerte imprevista del ideólogo, Stalin le sustituye manteniendo la línea marcada por su predecesor: control absoluto del aparato político a cualquier precio. Stalin, sin conocimientos económicos, adopta una serie de decisiones precipitadas y desastrosas que conducen a una quiebra económica general.

Durante todos estos acontecimientos la masa no se muestra ni resignada (como se la ha dibujado siempre bajo al yugo zarista) ni solidaria con el poder (pintura que debemos a la propaganda soviética), sino que se rebela, se manifiesta y toma el camino de la violencia cuando la situación se hace desesperada. El ejército se encargaría de aplastar la sublevación en la época zarista y la policía política lo haría durante la época comunista.

Tras la guerra y la muerte de Stalin, el Politburó es consciente de la imposibilidad física de mantener la situación: la economía se contrae año tras año, la agricultura no se adapta a los nuevos tiempos y el país carece de mano de obra cualificada. Jruschov intenta reformar el comunismo sin dejar de ser comunista y para tratar de mantener una imagen de coherencia ideológica, se inicia el enaltecimiento de Lenin en detrimento de Stalin, presentado como el malo. Sin embargo, el pueblo prefiere al tirano que les oprimía pero prometía que el sufrimiento era para lograr algo mejor, aunque fuera falso, al nuevo líder que inicia cambios cuyo final nadie es capaz de prever.

Tras la destitución de Jruschov se trata de mantener el camino de las reformas aparentando que nada cambia, pero el camino se muestra imposible y así sucede que Gorbachov decide renunciar a la carrera armamentística para dedicar los recursos al crecimiento del país. Sin embargo, sigue pretendiendo un régimen comunista lo que resulta insostenible frente a los cambios políticos y sociales promovidos por él mismo.

A partir de este punto el ensayo es menos analítico que descriptivo, pues como Meyer reconoce los hechos son demasiado recientes para poderlos racionalizar. En cualquier caso, parece que Yeltsin logró una mejora efectiva de las condiciones de vida aunque fue a costa de un enorme caos político, lo que condujo a la presidencia de Putin, un hombre conservador que mantuvo las reformas económicas a menor ritmo con una democracia descafeinada en la que la libertad de prensa está fuertemente controlada. ¿Un Stalin light?

jueves, 2 de abril de 2015

Terra Nova. Antología de CF contemporánea 3

Terra Nova. Antología de CF contemporánea 3
Varios autores

Sigue adelante el proyecto que inició Mariano Villarroel junto a unos cuantos aficionados entusiastas. Relatos de ciencia ficción de autores contemporáneos, inéditos en castellano, muchos de ellos premiados con los grandes galardones del género y vendidos en formato electrónico a menos de 5€. Y con los beneficios sacan el siguiente volumen: este año tienen preparados dos nuevos para julio y, si la jugada les sale bien, otros dos para diciembre. Y luego el grupo Planeta, para que un libro le resulte “rentable” lo vende en formato electrónico a más de 15€. En fin.

Abre fuego Paolo Bacigalupi con “El jugador”, un relato de factura profesional, bien acabado, sobre cómo se elabora, difunde, consume y prioriza la información en la era de las redes sociales. Le sigue “Mono no aware” (una expresión japonesa aunque parezca que es inglés) de Ken Liu, conmovedor como siempre y enfocando desde el punto de vista emotivo la diáspora de una parte de la humanidad que huye de una Tierra destruida. El siguiente relato es el primero que he leído de China Miéville, del que conocía solo sus novelas. “La cuerda es el mundo”, sobre ascensores que conducen hasta hábitats geoestacionarios, me ha parecido un artefacto inteligente (siempre da la sensación de que a Miéville le sobran ideas) pero me ha dejado más bien indiferente después de los relatos que le precedían.

A continuación encontramos una batería de autores hispanohablantes. Emilio Bueso plantea en “La próxima vez que se desate la tormenta sobre nosotros” un ambiente apocalíptico al que se enfrentan unos ancianos recluidos en un asilo y desemboca en un extraño final, de total actualidad, pero que afea un tanto la ambientación helada y fantástica que había logrado crear al comienzo. Eduardo Vaquerizo nos trae un thriller policial y psicológico en el trepidante M34”. Muy interesante también “Prolang”, en el que Ricardo Montesinos inventa un lenguaje completamente objetivo que determina el pensamiento de quien lo habla de manera que logra percibir las estructuras que subyacen bajo la realidad; alrededor de la idea lingüística se desarrolla el drama de un niño educado bajo esa forma de pensamiento.

¿Quién cuidará de los dioses?” es obra de Liu Cixin , la gran estrella del género en china que ya ha dado el salto a las mesas de novedades norteamericanas. Tenía muchas ganas de conocer alguna obra suya y la verdad es que ha estado a la altura de las expectativas. Una historia muy original en la que los dioses necesitan la ayuda de los humanos, contada con aparente candor y llena de mala leche. No sé cómo se las habrá compuesto este hombre para poder escribir en China.

Policía del karma” lo firma Jorge Baradit; breve y lleno de humor negro.

En “La decisión”, de Paul J. McAuley, visitamos un mundo deshecho, cubierto por al océano, en el que la tecnología alienígena es solo la excusa para comprobar que los seres humanos no cambiamos.

Ánima” de Sofía Rhei es un cuento absorbente que describe las relaciones sentimentales en un mundo en el que la genética está cuidadosamente controlada y la procreación proscrita. Sorprendente final, casi policíaco.

Y Miguel Santander, a quien no había leído nunca, cierra el volumen con brillantez firmando “La epopeya de los amantes”, un relato largo dividido en dos bloques. En el primero se recoge el contenido de cuatro tablillas acompañadas de la traducción babilónica de una de ellas y anteriores a cualquier civilización conocida; las tablillas cuentan en un estilo imperativo, espléndido, casi declamado, las historia de amor del orgulloso rey Utnapishtim y la bella Silnin, en contra del deseo de los dioses y del malvado demonio Nikuba. El segundo bloque es el diario del físico Nikola Tesla, que recibe las tablillas de manos de un amigo y trabaja en una nueva máquina que finalmente conectará las dos historias. El único pero que le encuentro es que la aparición de alguno de los personajes y sucesos históricos parece un poco forzada (Einstein, el Titanic y Mark Twain especialmente), aunque no disminuye el disfrute del relato.

He aprovechado para repasar las dos entregas anteriores. Cuando leí la segunda me pareció que bajaba el listón respecto a la que inauguraba la serie, pero visto el conjunto creo que no es así, que han sido capaces de mantener el listón. La única diferencia real es que en el primer volumen estaba Ted Chiang, que en una colección de relatos es lo equivalente a poner a jugar a Messi y a Cristiano en el mismo equipo, pero la colección es realmente brillante.

domingo, 29 de marzo de 2015

El año de nuestra guerra

El año de nuestra guerra
Steph Swainston

Un reino en el que conviven mortales e inmortales (que en realidad pueden morir), con un consejo presidido por un inmortal que es quien concede la inmortalidad de los otros y que vive asediado por una invasión de insectos colosales que presionan constantemente las fronteras del reino.

La cronología del reino coincide extrañamente con la nuestra, se mezclan elementos típicos de la fantasía con gafas de sol y vaqueros, uno de los inmortales es drogadicto y cuando se sufre una sobredosis puede visitar un reino alternativo (el Cambio) al que también pueden acceder los mortales cuando fallecen si se les suministra la droga a tiempo. La existencia de este reino tendrá mucho que ver con la presencia de los insectos.

Esto es todo lo que he podido sacar en claro de este libro heterogéneo y desestructurado, en el que la mayoría de los sucesos parecen ocurrencias sin ningún contenido. Una comedura de tarro del quince.

domingo, 22 de marzo de 2015

En el mapa

En el mapa
Simon Garfield

Siempre me han gustado los mapas pero los libros que conocía sobre el tema eran muy áridos, centrados en cuestiones técnicas sobre proyecciones, cálculos de latitud y longitud, deformaciones de las perspectivas, etc. El planteamiento de este libro es más lúdico; recorre la historia de la cartografía a través de ejemplos concretos incluyendo anécdotas, curiosidades y sucesos históricos poco conocidos.

Entre las cosas que me han llamado la atención está el hecho de que los mapas medievales fueron, en la mayoría de los casos, utilizados para tratar cuestiones filosóficas y religiosas más que como medio de orientación. Otro capítulo fascinante es dedicado al mapa Vinland; un mapa del s.XIV, anterior a los viajes de Colón, basado en expediciones vikingas, en el que aparecen Groenlandia y costa este de Estados Unidos y del que aún no se sabe si es una falsificación.

Y así transcurre todo hasta el décimo capítulo: el autor va tratando mapas históricos concretos y desgranando la evolución de la cartografía hasta llegar al XIX y los inicios del XX. Sin embargo, por algún motivo desconocido, a partir décimo capítulo el autor abandona el plan inicial y comienza a trata aspectos variopintos, algunos muy desvinculados de lo que se podía esperar al comprar el libro, por lo que se termina con la sensación de estar completamente desorientado... en un libro dedicado a los mapas. Por ejemplo, tenemos un capítulo apasionante que trata del mapa trazado por el doctor Snow para aislar una epidemia de cólera en el Londres victoriano; otro, entretenido pero muy lejos de lo mejor escrito sobre el tema, sobre las exploraciones antárticas; uno bastante indiferente sobre fabricación de globos terráqueos; otro muy curioso sobre marchantes de mapas antiguos; otro dedicado a los videojuegos (¡¡!!) y no podía faltar el dedicado a Google, claro, pero es bastante superficial y no aventura ninguna mirada hacia el futuro.

Resumiendo, el libro va de más a menos y se termina con resignación; pero lo bueno es muy bueno y las ilustraciones sensacionales.

domingo, 8 de marzo de 2015

Harry, revisado

Harry, revisado
Mark Sarvas

No recuerdo cómo llegué a comprar este libro. Un autor novel (aunque vinculado profesionalmente al mundo editorial y literario) y un argumento en principio convencional.

La historia de Harry comienza cuando se queda viudo. Los capítulos se van alternando: unos narran la vida de Harry a partir de la muerte de su mujer y otros van hacia atrás en el tiempo presentando la vida del matrimonio hasta el momento en que se conocieron. Y así se llega al verdadero Harry, a cómo se convirtió en un ser lleno de dudas y a cómo se reconvirtió en lo que siempre sintió que era realmente.

Está bien escrita, entretiene y el acabado es impecable así que por esa parte ni una pega. Sin embargo, queda la sensación de que es algo sintético, fabricado; no late. La elección de notas a pie de página es llamativa: se acotan citas a Shakespeare pero se dejan de lado las relativas, por ejemplo, a textos del libreto de Don Giovanni, por lo que quien no sea aficionado a la ópera no se enterará del chiste correspondiente.

sábado, 7 de marzo de 2015

La primera crónica

La primera crónica
Glen Cook

Este año la Factoría de Ideas publica Malaz en un orden de lectura equivocado, así que hay que esperar a diciembre para poder seguir con la saga. Cotilleando por internet vi que Erikson y Esslemont se había inspirado, entre otros, en Glen Cook y su Compañía Negra; un grupo de soldados mercenarios de élite que combate por la causa que esté dispuesta a pagarles el salario. El narrador es el médico de la Compañía, encargado de registrar en los Anales todos los sucesos memorables en los que el grupo se vea envuelto.

Lo que ofrece Cook en esta primera entrega es sucio, duro y desquiciado. Todos los personajes son ambivalentes y lo que suele ser el centro de las historias tradicionales de fantasía (las batallas y la magia) aquí se presenta ya cocinado, sin descripciones minuciosas; en realidad igual que los protagonistas, que aparecen en medio de la acción sin que se nos ponga en antecedentes.

Así que tanto en la estructura como en el tipo de personajes hay una clara relación con Malaz (los marines malazanos se parecen mucho a los miembros de la Compañía), aunque no es tan ambicioso ni en la prosa ni en la elaboración. En cualquier caso, merece la pena continuar la serie.

miércoles, 25 de febrero de 2015

Baile de locos

Baile de locos
Eduardo Gallego, Guillem Sánchez

Una lectura que procede de las recomendaciones de los foros. Quería leer algo del estilo de la serie “Honor Harrington” de David Weber pero que estuviese más elaborado y así fue como llegué a este “Baile de locos”, que es el décimo libro ambientado en el universo “Unicorp”.

Como no he leído más que este, no sé cómo será el conjunto construido por estos dos autores españoles, pero el libro en concreto me ha decepcionado bastante. Comienza de un modo canónico, como corresponde una libro de ciencia ficción militar, pero rápidamente se nos presenta una sociedad fuertemente religiosa cuya vinculación con el comienzo de la historia se nos va mostrando poco a poco. Al final se enlazan la historia del comienzo con esta secundaria para resolver la trama principal de un modo bastante inesperado.

Hay imaginación y se nota que los autores serían capaces de hacer algo en serio, pero en realidad el libro está hecho en broma; algo que yo desconocía antes de leerlo, por lo que he llevado un buen chasco. Aparte la prosa está plagada de refranes, frases hechas y expresiones corrientes que provocan las desubicación de la narración, haciéndola más próxima a nuestro día a día que a lo que se supone que debería ser.

No más “Unicorp” hasta dentro de una buena temporada... y ya veremos.

Las Vísperas sicilianas

Las Vísperas sicilianas
Steven Runciman

Otro Runciman. Este se encuadra en el estilo de su “primera época” (el mismo que el de sus dos primero libros de la historia de las Cruzadas), en el que suele evitar los temas transversales y se dedica a la narración de los hechos. Por lo tanto es más descriptivo que explicativo.

Pero siendo el autor quien es, la diversión está asegurada. En el prólogo Sir Steven da lo mejor de sí mismo y en unas pocas páginas recorre, con un estilo contenido, elegante y fluido, la historia de Sicilia desde la Antigüedad hasta la época en la que suceden los hechos que va a narrar. Ahí se detiene y comienza el relato detallado de la lucha por la supremacía en Occidente entre los diversos príncipes medievales, el Papado y el emperador alemán. Cruzadas, excomuniones, matrimonios de conveniencia; todo valía para aplastar política o militarmente al enemigo. Finalmente, un príncipe francés, Carlos de Anjou, con el apoyo del Papa, se hace con la corona de Sicilia y eso desencadenará una escalada de acontecimientos que desembocará en las terribles Vísperas, en las que los sicilianos se alzaron contra su rey y pasaron a cuchillo a todos los franceses que encontraron.

Un elegante capítulo final resume con nitidez la historia que ha sido contada detalladamente en los capítulos anteriores y arroja las conclusiones del autor sobre este hecho histórico. El libro cierra con un epílogo sobre Juan de Prócida, supuesto cerebro gris de la conjura internacional que desembocó en las Vísperas, y al que la leyenda sitúa, con más de setenta años de edad, recorriendo el Mediterráneo con diversos disfraces para urdir el complot; Runciman desmonta el vodevil y, sin restar importancia a la labor del Prócida, pone de relieve la importancia del resto de poderes interesados en la caída de Carlos de Anjou (Aragón, Constantinopla...).

Todo un espectáculo de ensayo.

martes, 10 de febrero de 2015

Puerta al verano

Puerta al verano
Robert A. Heinlein

Una clásico del género escrito por uno de los clásicos. Estilo directo, prosa al servicio de la acción, nada de desvaríos y una historia vertiginosa. Como es Heinlein, nos encontramos con su típico toque levemente machista y absolutamente contrario a cualquier control del tipo que sea sobre el individuo, pero en esta ocasión no molesta porque el atractivo del argumento puede con todo lo demás.

El protagonista es, como casi siempre con Heinlein, el héroe emprendedor, de gran capacidad profesional, honesto, un punto ingenuo y siempre positivo y optimista. En este caso nuestro héroe es un genio de la ingeniería cuyo invento le ocasiona multitud de problemas, entre ellos uno relacionado con cuestiones temporales.

Nada de reflexiones sobre paradojas (las que hay son irónicas) y mucho de acción y sentimientos. Una lectura tonificante. Traducción ramplona de la Factoría.

sábado, 7 de febrero de 2015

Mi último suspiro

Mi último suspiro
Luis Buñuel

Buñuel reconoce que no tiene el don de la escritura así que, ya octogenario, en colaboración con su amigo Carrière, se dispone a reconstruir sus memorias. El resultado es un libro deslumbrante, lleno de naturalidad, en el que muchos pasajes parecen completamente fabulosos (y quizá lo sean) y todos salen de las páginas frescos, como si sucedieran en el momento en que se leen.

Una vida trepidante que discurrió entre Madrid, París y México con dos breves interludios norteamericanos. Una vida que llegó al cine de casualidad, después de haber pasado por la facultas de ingeniería y de filosofía y de haber coqueteado con la escritura y en la que transcurrieron quince años alejados de las cámaras entre sus primeras películas y el grueso de su producción (realizado en México).

En todos esos años su inquietud y su talento le permitieron conocer a muchas de las personalidades artísticas más importantes del momento (Lorca, Dalí, Baroja, Unamuno y un larguísimo etcétera). Con Dalí mantuvo una relación especial hasta que el pintor conoció a Gala, a la que Buñuel odiaba por haber transformado a su amigo en un ser egocéntrico obsesionado con el dinero.

Del aspecto profesional de su vida comenta poco. Unas pocas anécdotas, el escaso presupuesto y tiempo de los que disponía para hacer sus películas y poco más. En un momento dado nos cuenta que no le apetece hablar de sus películas, que para eso ya están otros y suelta esta perla:

no creo que una vida pueda confundirse con un trabajo”

La vida de Buñuel mereció la pena ser vivida.

sábado, 31 de enero de 2015

Muerte de la luz

Muerte de la luz
George R. R. Martin

Después del chasco relativo que supuso “Refugio del viento”, decidí leer este otro clásico de Martin que llevaba esperando años en la pila.

Esta vez sí; este es el Martin grande, que en la cuatro paginitas escasas del prólogo es capaz de describir la deriva de un mundo entero durante eones. A continuación usa ese escenario para describir el choque de tres culturas, una de ellas completamente ajena a las otras dos. Seres humanos criados en mundos distantes cuyos modos de vida se parecen tan poco entre ellos, que los “kavalares” llegan a considerar menos que humanos a según qué razas. El conflicto cultural se complica por una historia de amor, que es la que vertebra la historia y desencadena los acontecimientos.

Una gran historia, muy bien contada, con una fascinante cultura “kalavar” y un escenario exótico y absorbente. ¡Gran lectura!

viernes, 23 de enero de 2015

Bad Lands

Bad Lands
Oakley Hall

“Warlock” fue todo un descubrimiento: el western que conocíamos en España era ramplón y estaba mal editado y esa novela resultó ser un pedazo de libro, lo que me decidió a leer las otras dos del mismo autor editadas por Galaxia Gutenberg (que, por cierto, ha elegido una portada bastante desafortunada en esta ocasión porque no guarda ninguna relación con la novela).

En “Bad Lands” un rico banquero neoyorquino se traslada al inhóspito oeste. El primer capítulo (1883) es el más luminoso, con el esplendor del nuevo territorio, los paisajes, el encuentro con el mítico y casi desaparecido búfalo... La sensación de libertad y el hartazgo de su vida anterior deciden a nuestro hombre a establecerse en las Bad Lands como ganadero. El resto del libro abarca un único año (1884) durante el cual se producirá el enfrentamiento entre los ganaderos ya asentados, partidarios de los pastos libres, los recién llegados, que son vistos como intrusos, y un potentado escocés que trata de fundar una nueva industria.

El epílogo, situado muchos años después de la acción principal, tiene el tono crepuscular de un acta de defunción: la del Viejo Oeste, fagocitado por el mundo moderno y con todos sus antiguos pobladores (hombres, plantas y animales) expulsados por el progreso.

Otro buen libro, aunque menos poderoso que “Warlock”. Y muy buen escritor Hall: estilo sobrio y preciso, delinea muy bien el argumento y consigue dar relieve y vida propia a todos sus personajes. Falta “Apaches” y con eso se terminó lo que se daba.

lunes, 19 de enero de 2015

Refugio del viento

Refugio del viento
George R. R. Martin, Lisa Tuttle

Un libro mítico que editó Martínez Roca en los ochenta, se descatalogó y desapareció del mapa hasta que Gigamesh volvió sobre él recientemente. Lo encontré cuando aún estaba descatalogado en una librería de segunda mano a precio de ganga, así que no lo dudé. Después la pila de pendientes impone su ley y hasta ahora no me lo he leído. Y, como suele pasar con estas cosas que se desean tanto, al final tampoco es un libro para tirar cohetes.

La escritura no tiene la fuerza habitual de Martin (de Lisa Tuttle no he leído nada más) y las imágenes tampoco. Hay mucho esmero en componer una sociedad estratificada en la que los alados son una clase privilegiada y que está regida por tradiciones que han permanecido inamovibles en el tiempo. La pasión de la protagonista, una advenediza entre los alados, impone un nuevo paradigma del que surgirán conflictos y también oportunidades.

El libro es entretenido pero algo soso y no me he sentido implicado ni en los conflictos ni en las peripecias de ninguno de los personajes.

domingo, 4 de enero de 2015

Galveston

Galveston
Nic Pizzolatto

Una breve novela negra. Un matón, una encerrona, la huida con acompañantes inesperados y el abrupto final. La historia es convencional pero está narrada con una estructura que salta dos veces hacia adelante en el tiempo, lo que añade estrés al argumento.

Muy entretenido.

jueves, 1 de enero de 2015

La tempestad del Segador

La tempestad del Segador
Steven Erikson

Séptima entrega de Malaz, que he recibido con las mismas ganas de siempre. Esta vez se resuelve la trama planteada en el quinto libro (tiste edur y letheriis), aparecen los malazanos, hasta ahora ajenos a ese conflicto, y se reúnen Icarium y Karsa, figurando también en el reparto Silchas Ruina.

Sigue siendo un gran libro de fantasía pero sin duda es el que menos me ha gustado de los que llevo leídos de la saga. Erikson opta por el estilo de Esslemont: puntadas cortas y acumulación de elementos para incrementar la tensión y resolverla en el gran acto final. Sin embargo, me parece que a Erikson le va más la épica desatada que la organización meticulosa.

Creo que las mayores pegas son los extensos pasajes reflexivos (el poder, cómo utilizarlo, la traición, el paso del tiempo...) que no siempre interesan y a veces interrumpen la progresión de las tramas y que la concentración de determinados personajes en un mismo lugar al mismo tiempo (Karsa, Silchas, Icarium, el Emperador edur, varios dioses ancestrales) promete acción a una escala que Erikson no nos da en este libro.

Año a año nos vamos acercando al final de todo. Visto lo que llevo leído, estoy seguro de que no decepcionará.

domingo, 28 de diciembre de 2014

Prefacio a Shakespeare

Prefacio a Shakespeare
Samuel Johnson

Acantilado recupera el prefacio que escribió Samuel Johnson para la edición en ocho volúmenes, preparada por él mismo, de la obra completa del bardo. Es una pieza breve en la que Johnson comenta la imposibilidad de conocer los textos originales debido a que no hubo ediciones preparadas por el propio dramaturgo. Lo más interesante son los comentarios a la labor de editores anteriores a él, de los que alaba los aciertos pero sin empacho de sacudirles cuando lo cree necesario (corto de entendimiento, un necio, un descuidado, etc.).

No ha estado mal pero me ha sucedido lo que otras veces en las que he leído textos de este autor: me gusta más cómo escribía su biógrafo Boswell.

miércoles, 24 de diciembre de 2014

Ad Astra

Ad Astra
Peter Watts

Después del brillante “Hic sunt dracones” tenía muchas ganas de leer este recopilatorio que también edita en formato electrónico Fata Libelli. Esta vez, aunque tienen interés, los relatos no han llegado a deslumbrarme.

Malak” es una complicada máquina bélica que funciona con un sofisticado software en el que el mundo se reduce a enemigos, aliados y neutrales. El objetivo de las misiones de Malak es destruir a los enemigos sin preocuparse de los neutrales... hasta que un nuevo software introduce el concepto de daños colaterales.

Un nicho” se desarrolla en una estación científica situada en una fosa abisal. La ambientación es sensacional, pero parece que el relato va a ser una cosa y, justo al final, resulta ser otra en la que lo anterior queda solo como envoltorio.

La isla”, similar al relato anterior, también de ambientación claustrofóbica, se desarrolla durante un larguísimo vuelo espacial cuyos tripulantes son una humana y su hijo junto a un chimpancé inteligente. De nuevo la trama es la excusa para el giro final del argumento.

Las cosas” es el que más me ha enganchado. Emula el argumento de la película “La cosa” desde el punto de vista del alienígena.

Por último, “El plato fuerte”, que sin lugar a dudas es el peor con diferencia: ballenas inteligentes pactando con empresarios sin escrúpulos. No hay por dónde cogerlo, aunque está contado con habilidad.

En resumen, todos están bien escritos. “La isla” y “Un nicho” tienen una ambientación fascinante pero, para mi gusto, desperdiciada por el tratamiento psicológico que Pratt da al argumento; "Malak” es interesante y “Las cosas” muy bueno. Un autor que habrá que seguir.

sábado, 20 de diciembre de 2014

Manuscrito encontrado en Zaragoza

Manuscrito encontrado en Zaragoza
Jan Potocki

Un libro famoso al que nunca me había acercado. La edición de Atalanta de “Las mil y una noches” ha provocado un aluvión de comentarios y en uno de ellos leí que Potocki viajó a Oriente para encontrar un manuscrito original de la obra; no lo halló y cuando regresó a Europa escribió esta novela (aparte, el hombre era un erudito que se dedicaba a la ciencia y a otros campos del conocimiento humano). En definitiva, fue el autor el que me llevó al libro.

En realidad recuerda mucho a “Las mil y una noches” o al Quijote: durante el viaje de un joven oficial francés hacia Madrid a través de Sierra Morena se producen todo tipo de encuentros y de sucesos fantásticos que a su vez generan nuevas historias, insertas en la trama principal, la cual es solo el hilo en el que se engastan el resto de narraciones. Después de leer el primer decamerón entero, aunque me gustaba el estilo, me he dado cuenta de que en realidad me daba lo mismo todo lo que me contaban. Las historietas están bien narradas y las hay de todo tipo (humorísticas, amorosas, terroríficas) pero no he terminado de engancharme al libro.

Queda apartado para un posible segundo intento.

miércoles, 3 de diciembre de 2014

La muerte del Nigromante

La muerte del Nigromante
Martha Wells

Animado por las buenas referencias, leí “El fuego elemental” y la verdad me pareció solamente algo hecho con buenas intenciones. Esta otra novela se editó cinco años después. Cinco años que Martha Wells dedicó a escribir varias obras y se nota la práctica adquirida.

Mejor prosa, una argumento mejor desarrollado, con varias intrigas que confluyen al final, un hechicero encantador, unos ladrones y un inspector holmesianos, un malo en condiciones y un estupenda ambientación fantástica que le debe mucho al Londres victoriano.

Entretenida y bien hecha.