domingo, 8 de julio de 2018

Última ronda

Última ronda
Tim Powers

Tras su deslumbrante y primeriza “Las puertas de Anubis”, Powers ha continuado una carrera de éxitos y calidad, aunque la sensación que tengo cada vez que leo una novela suya es que nunca ha vuelto a acercarse a aquellas puertas.

En esta última ronda, que es de comienzos de los noventa pero nos llega ahora, las sensaciones iniciales son tan buenas como en las puertas de Anubis gracias a la acumulación de hechos claramente extraños e inexplicables, en esta ocasión asociados a las cartas del Tarot y a las partidas de poker profesional en Las Vegas.

La pega es que, conforme avanza la narración, se va haciendo artificiosa; no llega a ser aburrida ni previsible, pero lo que en las puertas de Anubis parecía asombroso y lógico (dentro de la irrealidad que rodeaba a la historia), aquí a veces resulta grotesco (por ejemplo, el enfrentamiento con las estatuas de los casinos convertidas en fantasmas de aire que drenan el físico de los protagonistas). A cambio, las partidas de cartas y las indagaciones sobre las barajas son fascinantes.

Total, que ha sido entretenido pero a estas alturas ya tengo claro que Powers nunca volvió a ser el de “Las puertas de Anubis”… ni siquiera cuando regresó a los mismos escenarios y a la misma época.

jueves, 7 de junio de 2018

Centauros del desierto

Centauros del desierto
Alan Le May

El mítico viaje, más interior que exterior, en busca de la sobrina raptada por los comanches que conduce a Amos y a su sobrino adoptivo Mart a perderlo todo para no encontrar casi nada.

En la novela se pierde, como era de esperar, la poderosa y evocadora mirada de la cámara de John Ford; a cambio se obtiene una aproximación histórica mucho más precisa. Conocida la película, se admira aún más el trabajo de John Wayne, que hizo un monumento del personaje principal; un Amos interesante en la novela que en el cine se volvió inolvidable.

May trata a sus protagonistas peor que Ford y creo que la historia narrada en el libro es mucho más violenta y amarga que la que se llevó al cine. Una gran novela que además ofrece el juego del contraste con la versión cinematográfica.

viernes, 1 de junio de 2018

El fin de la muerte

El fin de la muerte
Cixin Liu

Y aquí el mago se quitó la chistera y comenzó a sacar conejos. Una tercera parte apabullante, llena de homenajes e ideas propias originalísimas; es lo que más me ha gustado de Cixin: los giros en el argumento los fabrica con ideas; es un cambio en la forma de pensar de los personajes lo que da fuerza motriz a la narración.

Civilizaciones alienígenas intuidas, la búsqueda de lo desconocido y un universo multidimensional y terrorífico, alterado por civilizaciones pavorosas, inhóspito y hostil es el primer legado de Cixin a la ciencia ficción. Ojalá haya muchos más.

domingo, 13 de mayo de 2018

“H” de halcón

“H” de halcón
Helen Macdonald

La muerte de su padre dejó a Helen más que huérfana. Sin padre, sin pareja, sin hijos y a punto de finalizar su trabajo en Cambridge, necesitó encontrar un cimiento que le ayudara a reconstruir su vida.

Aficionada a la cetrería con halcones desde joven, optó por comprar un azor y entrenarlo. Un ave agresiva, arisca, de violencia latente con la que no estaba familiarizada. El aprendizaje del azor y el de Helen sobre el ave y sobre ella misma se mezclan con las voces de cetreros medievales y renacentistas y con la vida y la voz de T. H. White, que también buscó en un azor el modo de encontrarse y rescatarse a sí mismo.

Un libro vibrante y jubiloso.

lunes, 30 de abril de 2018

El bosque oscuro

El bosque oscuro
Cixin Liu

Muchas ganas de leer esta segunda entrega. Aquí Cixin levanta el pie del acelerador y se recrea en un montón de pasajes contemplativos, incluyendo una ¿historia de amor? de lo más extraña que no pega ni con cola con la historia.

Aunque hay destellos en algunas páginas, las mejores ideas y vueltas de argumento están hacia el final, lo que deja un segundo libro de transición, a ratos un poco pesado. Aún así la tercera parte promete…

sábado, 14 de abril de 2018

El problema de los tres cuerpos

El problema de los tres cuerpos
Cixin Liu

Una breve introducción ambientada en la Revolución Cultural de Mao para dar sabor y rápidamente a lo que parece el meollo de la cuestión: “La Física no existe y jamás existirá”. Entonces irrumpe el fascinante juego de realidad virtual “Los Tres Cuerpos”… que resulta que tampoco es lo que nos va a contar Cixin.

Y al final, el juego, la Revolución Cultural y el pánico de los científicos se unen con elegancia y facilidad y queda claro de qué va todo esto. Y da auténtico miedo. Deseando leer el segundo.

miércoles, 4 de abril de 2018

El hombre en busca de sentido

El hombre en busca de sentido
Victor Frankl

Victor Fankl, judío vienés y psicólogo, padeció desde 1942 hasta 1945 la reclusión en tres campos de concentración nazis. Fue uno de los supervivientes y en este libro relata, con una ecuanimidad que deja pasmado, la ordalía por la que pasaron él y el resto de desdichados.

A través del relato de sus desgracias y las del resto de reclusos y de las reacciones de los guardias del campo, Frankl reflexiona sobre las motivaciones del hombre para vivir. ¿Qué mantiene en pie a una persona que pasa hambre y sed, que está sometida a trabajos forzados y a continuas vejaciones y maltratos físicos? Tener algún objetivo futuro es lo único que salvó a unos pocos de tirar la toalla y dejarse ir.

La segunda parte del libro es una exposición de la logoterapia, en cuyo desarrollo la contribución de Frankl fue decisiva. Esta segunda parte me ha interesado menos, pero la primera es estremecedora por su enorme humanidad.

lunes, 2 de abril de 2018

Espada auxiliar

Espada auxiliar
Ann Leckie

Segundo abandono del año. Tras el fascinante Imperio del Radch que Leckie presentó en la primera parte, esperaba una exploración con más detalle. Sin embargo, el Radch ha pasado a ser un simple telón de fondo, las personalidades múltiples han desaparecido y lo que ha quedado en primer plano es una anodina misión espacial que se tiñe de las supuestas sutilezas que soportan la sociedad del Radch. Un aburrimiento colosal.

jueves, 29 de marzo de 2018

El otoño de la Edad Media

El otoño de la Edad Media
Johan Huizinga

“Cuando el mundo era medio milenio más joven, tenían todos los sucesos formas externas mucho más pronunciadas que ahora. Entre el dolor y la alegría, entre la desgracia y la dicha, parecía la distancia mayor de lo que nos parece a nosotros. Todas las experiencias de la vida conservaban ese grado de espontaneidad y ese carácter absoluto que la alegría y el dolor tienen aún hoy en el espíritu del niño. Todo acontecimiento, todo acto, estaba rodeado de precisas y expresivas formas, estaba inserto en un estilo vital rígido, pero elevado. Las grandes contingencias de la vida – el nacimiento, el matrimonio, la muerte – tomaban con el sacramento respectivo el brillo de un misterio divino. Pero también los pequeños sucesos – un viaje, un trabajo, una visita – iban acompañados de mil bendiciones, ceremonias, sentencias y formalidades.”

Un recorrido por los siglos XIV y XV, el final de toda una era, por Francia, Borgoña y los Países Bajos. Un intento de aproximarnos al modo de vida, a la percepción del amor, de la religión, del simbolismo de toda una época que fue violenta y delicada, llena de contrastes, como este testimonio de Odón de Cluny, hombre religioso y pecador impenitente:

“La belleza del cuerpo está solo en la piel. Pues si los hombres viesen lo que hay debajo de la piel, así como se dice que el lince de Beocia puede ver el interior, sentirían asco da la vista de las mujeres. Su lindeza consiste en mucosidad y sangre, en humedad y bilis. El que considera todo lo que está oculto en las fosas nasales y en la garganta y en el vientre encuentra por todas partes inmundicias. Y si no podemos tocar con las puntas de os dedos una mucosidad o un excremento, ¿cómo podemos sentir el deseo de abrazar el odre mismo de los excrementos?”

Un libro lleno de belleza.

viernes, 16 de marzo de 2018

Hacia rutas salvajes

Hacia rutas salvajes
Jon Krakauer

Pulitzer para Krakauer, que amplió en este libro el contenido del artículo que escribió para la revista Outside en 1993, unos meses después de que la noticia del fallecimiento por hambre del joven Chris McCandless ocupara la actualidad informativa de gran parte de Estados Unidos.

Inteligente, brillante, hastiado del mundo consumista y sus servidumbres, Chris eligió el pseudónimo de Alex Supertramp, se fue deshaciendo de su dinero y de sus pertenencias y, sin anunciar nada a nadie, emprendió una vida de vagabundo, subsistiendo con trabajos temporales, viajando como polizón en trenes de mercancías, o a pie, o haciendo autostop, o en canoa, y recorriendo la Costa Oeste y el norte de México.

Hasta alumbrar la que sería su gran epopeya: sobrevivir en Alaska empleando únicamente lo que la naturaleza pudiera proveerle. Aislado por la crecida de los ríos provocada por el deshielo y sin ningún mapa, la vida de Chris terminó a los 113 días de su llegada a Alaska; a 800 metros de un cable que cruzaba el río que no podía vadear, a 25 kilómetros del parque natural más visitado de Alaska y a 30 de la población más cercana.

La muerte del joven provocó todo tipo de reacciones, la mayoría de ellas despreciando su arrogancia, su egoísmo al abandonar a su familia sin motivo aparente manteniéndola desinformada y su incapacidad para llevar a cabo su proyecto.

Krakauer, en la sección central de su libro, narra las peripecias de otros nómadas del siglo XX que optaron por abandonar el modo de vida que todos conocemos; y en la segunda parte del libro alumbra la vida de Chris desde el punto de vista de las personas que lo conocieron, haciendo incluso un paralelismo entre su propia juventud y la del protagonista de la aventura.

Sensacional todo él, pero absolutamente inolvidable la primera mitad del libro, en la que Krakauer consigue hacernos ver las cosas como quizá las vio Alex Supertramp.

El muro de las tormentas

El muro de las tormentas
Ken Liu

Después de este truño que abandono cuando llevo leído solo un tercio todas las dudas quedan despejadas: esto es un pufo descomunal. Aquí lo dejo. No pierdo más tiempo. No me explico que un autor como Ken Liu haya escrito esta porquería.

domingo, 11 de marzo de 2018

Camille

Camille
Pierre Lemaitre

Y con esto se terminan las aventuras de mi inspector preferido. Como en los libros anteriores, hay una aproximación puntillista a los personajes y sus circunstancias que hace que los sintamos cercanos; hasta los malvados nos resultan humanos.

Aquí el protagonista es el propio Verhoeven y toda la trama lo envuelve y gira en torno a él hasta abrochar con los sucesos y personajes que conocimos en su primera aventura. Ha sido un placer.

domingo, 4 de marzo de 2018

Utz

Utz
Bruce Chatwin

La reseña de un libro suyo sobre la Patagonia fue lo que me llevó hasta Chatwin. Luego el libro sobre la Patagonia lo abandoné a las pocas páginas porque no era lo que esperaba, pero me quedó el recuerdo de algo diferente, que utilizaba los viajes y los lugares para disfrazarse.

Así que comencé esta brevísima semblanza del supuesto barón Utz, checo descendiente de nobles, atrapado voluntariamente en la Praga del telón de acero y coleccionista compulsivo de porcelanas.

Y, sin embargo, esto que acabo de escribir, aunque es el argumento del libro, no es en realidad su contenido. Porque Chatwin hace lo más difícil de todo, que es transformar la materia escribiendo muy bien.

miércoles, 28 de febrero de 2018

Rosy & John

Rosy & John
Pierre Lemaitre

Tercera entrega del inspector Verhoeven, resucitado por Lemaitre a petición de una editorial que le solicitó una novela por entregas en un formato legible en un dispositivo móvil.

Aunque Lemaitre revisó posteriormente la novela para una publicación estándar, la estructura es deudora de la versión original, así que tenemos capítulos cortísimos y pocas descripciones o elucubraciones. Aún así, Lemaitre logra ser original con un sospechoso que se confiesa culpable a la primera para chantajear a la policía.

Muy entretenida, pero sin el poso de las anteriores.

sábado, 24 de febrero de 2018

Venecia. Ciudad de fortuna

Venecia. Ciudad de fortuna
Roger Crowley

Otra entrega del cuidado catálogo histórico de Ático de los libros. Otro Crowley y otro acierto. Un ensayo relacionado con el anterior “Imperios del mar”, que esta vez se centra en uno de los contrincantes de aquel juego: la República de Venecia.

Un viaje desde aquella concentración de chozas hechas de caña y barro alrededor de una laguna hasta la prodigiosa ciudad salida de un cuento que conocemos en la actualidad. Un viaje que los venecianos hicieron a bordo de barcos, diseñando el primer imperio comercial de la historia. Desde el contrato auspiciado por el anciano y ciego dogo Dandolo para transportar a la Cuarta Cruzada a comienzos del siglo XIII (que terminó con el saqueo brutal de Constantinopla y la construcción de los cimientos del imperio comercial veneciano) hasta la marea otomana que, junto a los descubrimientos de Colón y Vasco de Gama, confinaron a los venecianos en su ciudad natal, destruyendo la estructura comercial que había regido el mundo durante una era y desviando las antiguas rutas comerciales, lo que relegó a las populosas Venecia, Constantinopla, Alepo, Damasco o Bagdag a un segundo plano de la historia.

Absorbente, escrito como un guion de cine, con una aproximación vívida y veraz a los personajes y a la época. Una gozada.

martes, 13 de febrero de 2018

La gracia de los Reyes

La gracia de los Reyes
Ken Liu

Hasta 2015 no se decidió Ken Liu a intentar el género novelístico. Era ya un reconocido autor de relatos, la mayoría ambientados en los géneros de la fantasía y la ciencia ficción, de factura clásica, en los que casi siempre primaba el componente emotivo; a Liu le interesan más las personas que las sociedades o las cuestiones tecnológicas.

Y por fin llegó una novela. Naturalmente es la primera entrega de una trilogía. Parece que los editores tienen prohibido escribir novelas que ocupen un solo volumen cuando se trata del género fantástico. Tratándose de Liu, no hay transgresiones y la estructura de la novela es canónica: introducción, suceso que desencadena una serie de consecuencias, y narración de los hechos desde diferentes puntos de vista.

Aquí no hay ningún estudio de sociedades, religiones o similares por lo que el relato se limita a presentar los conflictos de los protagonistas y su influencia en los hechos. El resultado es algo pobre y la prosa elegida por Liu, en un estilo quizá próximo a los clásicos de China y Japón pero sin la riqueza de sus metáforas, no mitiga la sensación de monotonía.

Así que este primer libro ha resultado algo decepcionante, aparte de convencional en la historia. A ver qué deparan los siguientes.

sábado, 3 de febrero de 2018

Maria Callas. El adiós a la diva

Maria Callas. El adiós a la diva
Fernando Fraga

Fernando Fraga es un colaborador habitual de muchos medios especializados y es un articulista entretenido y preparado. Además, es un gran especialista y conocedor de la Callas y, para añadir otro aliciente al libro, en castellano no hay prácticamente nada digno de mención sobre ella. Así que todo apuntaba a que podía ser una lectura muy interesante.

Por desgracia, no ha sido así. No es que el libro sea malo, pero queda lejos de lo que esperaba. Para empezar, me ha parecido desordenado: al principio parece que el libro plantea un recorrido cronológico por la vida de la soprano, pero, sin motivo aparente, ese discurso se interrumpe con capítulos que se centran en las visitas profesionales a Londres, París u otros centros operísticos; visitas que acontecieron en momentos anteriores al punto en el que se situaba la narración.

Esta desorganización propicia que haya bastantes repeticiones, así que hay episodios descritos en diferentes puntos de la biografía que, como sucede muchas veces con este tipo de libros, en muchas ocasiones se reduce a una enumeración de funciones, fechas y grabaciones que en realidad no nos revelan nada del personaje protagonista.

Otro pero que le encuentro es que abunda en el tipo de muletillas y adjetivación cada vez más frecuentes en las reseñas musicales: todo es mítico, fenomenal, glorioso y similares, de forma que las palabras terminan vaciándose de contenido y, cuando hay que destacar un hecho realmente relevante, es imposible hacerlo porque cada suceso descrito era historia desde el momento en que sucedió.

Además, la narración está plagada de disgresiones inconexas. Se describe una determinada función y de repente se dedican unos párrafos a uno de los cantantes (normalmente alguien completamente desconocido) sin que ello aporte ningún tipo de información sobre la protagonista.

Al terminar el libro se sabe que Tullio Serafin fue muy importante en la carrera de Callas, pero no se sabe nada acerca de cómo preparaban juntos los papeles o qué recorrido hubo a la hora de aceptar o rechazar alguno de ellos. Tampoco sabemos nada acerca del enfoque que hacía Callas del estudio de las óperas que afrontaba. El capítulo titulado “Un legado único” se limita a recoger críticas de críticos que el propio Fraga critica. También se echa de menos un análisis de la vocalidad de Callas; habría estado bien dedicar un capítulo a un tema trascendental en lugar de dispersar los apuntes técnicos por todo el volumen.

En definitiva, me ha parecido inabordable para alguien que no conozca previamente el tema e intrascendente para quien lo conozca. En general queda una enorme sensación de improvisación y falta de estructura.

jueves, 25 de enero de 2018

Acero puro

Acero puro
Richard Matheson

Al calor de la película (que tiene poco que ver con el espíritu del cuento en el que se basa), Edhasa publicó esta recopilación de relatos de Matheson. Poco después Gigamesh, en uno de esos proyectos lujuriantes que se permite desde que el hielo y el fuego la hicieron rica, se embarcó en la aventura, ya completada, de publicar todos los relatos del norteamericano.

Los trece relatos de esta antología se publicaron originalmente entre 1951 y 1956, así que pertenecen a la época formativa del autor – que, a pesar de estar en sus comienzos como escritor, fue capaz de escribir “Soy leyenda” en aquellos años -. De hecho, algunos relatos resultan casi chapuceros, supongo que escritos para cumplir un plazo o conseguir un ingreso. A pesar de ello todos demuestran imaginación e ideas.

Matheson, como Asimov, no fue nunca un autor preocupado por el estilo: usaba las palabras para contar una historia en la que lo importante eran los acontecimientos narrados. No necesitaba mucho para crear un ambiente y generar inquietud así que todos los relatos son muy dinámicos y se leen rápidamente.

Después de haberlos dejado reposar, me quedo con la historia de dominación contada en “El ser”, con el que da título a la antología (que me recuerda muchísimo al Jack London de “Por un bistec”) y con el divertido e irreverente “El funeral”. El resto están bien pero no creo que me quede ningún recuerdo de ellos. Lo bueno de Matheson es que nunca era aburrido.

martes, 23 de enero de 2018

Alex

Alex
Pierre Lemaitre

Un nuevo caso del comandante Verhoeven. Años después de los acontecimientos narrados en la anterior entrega, nos encontramos un Camille encerrado en sí mismo, al margen de la actividad importante del departamento y alejado de los que fueron sus colaboradores. El rapto de una mujer lo lleva de nuevo al centro del huracán.

Una novela con varios cambios de perspectiva, más interesante que la anterior, que le debía demasiado a la pose literaria, lo que para mi gusto le restaba pegada. Aquí el argumento está dividido en tres partes y las víctimas y los verdugos van cambiándose los papeles en cada una de ellas.

Faltan dos para completar lo que Lemaitre lleva escrito sobre nuestro pequeño gran comandante.

lunes, 15 de enero de 2018

Cuentos completos

Cuentos completos
Robert Louis Stevenson

Varios años después, al fin he terminado la lectura los cuentos de Mr. Robert Louis. No escribió muchos pero tampoco tuvo demasiados años para hacerlo. Al haber sido una lectura tan espaciada, cuesta fijar una imagen pero la sensación final es la de un conjunto irregular salvo en la factura de la prosa: todos los cuentos de Stevenson están, como mínimo, muy bien escritos; y eso que los primeros se los publicaron con catorce añitos. Por ejemplo, esta muestra de “La providencia y la guitarra”:

"Cuando llevaba gabán, no se dignaba a meter los brazos por las mangas: lo sujetaba con un único botón sobre los hombros cuando lo echaba hacia atrás a la manera de una capa, y lo lucía con el ademán y la presencia de un Almaviva. Soy de la opinión de que monsieur Berthelini rondaba la cuarentena. Pero, glorificado con aquellas galas, tenía un corazón de niño e iba por la vida como un muchacho en plena interpretación dramática."

En general en todos ellos hay un trasfondo moral; una preocupación por el alma y el torrente de los sentimientos, que en muchas ocasiones nos empujan a decisiones precipitadas. Por anotar algunos de mis preferidos, me pareció muy bueno “Los juerguistas”, crepuscular y marinero; y también “El tesoro de Franchard”, humano y encantador. De “El pabellón de las dunas”, muchos años descatalogado, esperaba más.

Pero la magia auténtica comienza en “Cuentos de las noches en las islas”. “La playa de Falesá”, que trata sobre la manipulación de las mentes; “El diablo en la botella”, sobre los deseos materiales, con una escalada de tensión reguladísima; “La isla de las voces”, llena de una fantasía terrible… Manjares irrepetibles.

Mención aparte para las acuarelas que ilustran el libro, despojándolo de cualquier rasgo infantil.